28 de diciembre de 2014

Big Bang

Los hombres detestan todo lo que no saben desabrochar, según las expertas. Se refieren a la lencería, claro, y no es cierto porque algunos preferimos lo complejo y sabemos desabrochar las presillas o corchetes de fajas y ligueros. Cosas de hacerse viejo, digo, diablo.

Pero lo dejaremos ahí porque como algunos me afean que aludo mucho al sexo, y además celebramos año nuevo, dejaremos de fumar como Mark Twain y nos ocuparemos de cuestiones muy principales porque los científicos han confirmado el origen del Universo y su expansión (el Big Bang), pues parece que había un punto extremadamente caliente que le dio por explotar y expandirse (sin acción/reacción newtoniana), porque no tenía otra cosa que hacer. Se conoce que se aburría.

Hawking sostiene que preguntarse qué había antes del Big Bang es tan absurdo como preguntarse por un punto que esté situado más allá del Polo Norte, porque no existe. Y es cierto, pero quizás deberíamos contratar a Epi y Blas para que algunos aprendan el significado de antes y después. Porque más allá de Polo Norte no hay nada más porque empieza el Sur, es cierto, pero aquí no hemos preguntado qué hay más allá sino antes. Y antes del Polo Norte está el Sur. Hay algo.

Volvamos a Epi y Blas porque según el razonamiento «mano es a guante como cabeza es a pelo/sombrero/cuello/pendiente», no se pueden sumar peras con manzanas ni la geografía con la física porque en el mar la distancia curva es más corta que la línea recta (rumbo loxodrómico). Fíjate qué cosas pasan. Cuando la ciencia desconoce el 95% del Universo, no lo llama Dios sino ‘materia oscura’. Y a mandar que para eso estamos.

Así que el Bing Bang se produce por el «argumento opaco», es decir, porque sí, porque no ‘semos’ nadie y la explosión surgió sin motivo ni causa. Dios podría argumentar que fue por amor o por instinto artístico como señalaba el cineasta Andrei Tarkosky al referirse a que el sentido de la creación no posee una meta, «es desinteresado y quizás eso demuestre que hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios».

Pero la ciencia no tiene amor ni espiritu creativo; sólo un punto caliente que explota porque sí. Sabe el cómo, pero no sabe explicar el porqué. Tan sólo arguye que porque sí, porque sí y porque sí, como los niños. Por una ‘casualidad’ que es la certeza científica que sostiene que una mujer se pone el tanga de encaje y puntillas porque son las primeras bragas que ha encontrado.

Si un coche se estrella contra un muro se puede explicar el ‘cómo’ del accidente ya que llevaba una fuerza igual a la masa por la aceleración. Aprobado en física. Pero el porqué se debe a que el conductor se distrajo porque iba pensando en el culo de la mejor amiga de su mujer. Ese es el porqué periodístico que la ciencia obvia porque no lo sabe y no puede echar mano del sentido creativo o del amor. Sólo del porque sí. No saben el porqué y suponen que la mujer se ha puesto el liguero para sujetarse las medidas. Son muy ingenuos. Se conoce que follan poco. Angelicos...

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza. 

21 de diciembre de 2014

Natividad

Ahora que disfrutamos de «fechas tan señaladas», es decir, la Navidad, volvemos a la carga con la matraca de ‘felices fiestas’ y demás espumiñones carta nevada, por lo que no sabes si estás celebrando el Hueso de Oliva, Moros y Cristianos o la Tomatina de Buñol. O la cursilada de las ‘fiestas de invierno’ que pronuncian todos aquellos cursiprogres que no quieren que se les catalogue de reaccionarios fascistas.

Ya teníamos constancia de que España es un país donde hace siglos las ardillas (y los tontos) recorrían la península ibérica de Norte a Sur saltando de árbol en árbol, pero ahora, además, los tontos han decidido que con tal de no celebrar la Navidad se puede y debe concelebrar ‘jalogüen’. O festejar el 'black friday'. O adoptar un Papa Noel peliculero ‘holibud’ americano.

Se aprecia en los anuncios de la tele donde para venderte el turrón, el cava o los juguetes garrapiñados, se apañan unas ‘felices fiestas’ que también podrían ser las de Gigantes y Cabezudos. Es obvio que la Navidad es religiosa, nació de unas efemérides cristiana, pero si no te gusta, si no comulgas con ella, no impongas tus criterios a los demás e intentes camuflar la celebración religiosa como la del ‘solsticio de invierno’, que es como celebrar la eclíptica de la Tierra.


La Navidad es la Navidad incluso para los ateos inteligentes porque se conmemora algo que es común para todos; una fecha que sirve para que nos matemos menos. En la I Guerra Mundial los soldados de ambos bandos dejaron de pegar tiros para salir de las trincheras, darse un abrazo, celebrar la Nochebuena e incluso jugar un partido de fútbol. Era Navidad y todos ellos se abrazaron y cenaron, haciendo caso omiso a sus emperifollados entorchados. Al día siguiente volvieron a matarse, es cierto, pero que por un día aparcan la guerra y se olvidaran de matarse, nos dice que la fecha es algo más que una celebración cristiana.

Lo es para los cuatro niños cristianos decapitados en Irak entre la indiferencia de los perpetuos abanderados de la paz, pues a fin de cuentas son unos niños cristianos faltones y farrucos, que cuando los obligaron a comulgar con Mahoma replicaron insolentes que no, «que no podemos, porque amamos a Jesús”. Y fueron decapitados. No fue hace 2014 años, sino ayer mismo, mientras otros callaban, y callan, porque los asesinados no eran musulmanes palestinos y los niños cristianos son culpables de la Inquisición, y todo eso.

Cuando uno era ateo, que lo fui y de lo más campanudo, celebraba la Navidad y respetaba una tradición que sirve para que al menos nos olvidemos de odiarnos fraternalmente. Incluso cambiaba la guardia en la Marina para que los casados se fueran a su casa a celebrarla en familia, mientras que uno se quedaba en el barco haciéndoles la guardia. Era dichoso al saber que había gente que esa noche era feliz y lo celebraba con su familia. Quizás algún día algunos comprendan que la tolerancia también consiste en alegrarte por la felicidad de los demás, ya sean moros, judíos o cristianos. Quizás. Mientras tanto feliz Navidad para todos los hombres de buena voluntad. Y también para los cabritos hijos de puta.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza.

14 de diciembre de 2014

Tararís

En la ciudad China de Heyuan un atracador entró armado en un banco y tuvo que guardar cola porque quería colarse. No es que fuera español y todo eso, o que hubiera cola de atracadores, sino que lo obligaron a comportarse como un ciudadano más. Y respetar la vez. Yo le hubiera dicho a los del banco (o los de la cola), que tenía prisa en atracar porque se me pegaba el arroz. Pero nada.

Porque además cuando al atracador le tocó el turno le negaron el atraco porque no tenían con qué pagárselo. No había liquidez. Esto de la liquidez es muy principal porque tú puedes tener un reino en Babia y estar sin liquidez, ya sabes, mañana me paso y te pago. Y encima ahora ya no te hipotecan en Babia.

Ser oportuno es primordial, mucho, y quizás por eso algunos han aprovechado el banqueteo con la celebración de los quinquenios de la vigente Constitución, para exigir la reforma constitucional, con razón, porque podríamos darle chapa y pintura, cambiarle el aceite, revisar el delco, sustituir los filtros del aire, comprobar las suspensiones y el freno de mano, cambiar la correa de distribución, limpiar las bujías o comprobar la presión de los neumáticos.


También podríamos trucar el tubo de escape para que los nacionalistas atruenen pecho-lobo y puedan tunear un ‘seiscientos’ españolista para que parezca un Ferrari nacionalista. Se podría hacer. En cuanto lo votemos todos los españoles como ya hicimos con la otra.

Aunque se ha de hacer constar que la actual todavía está sin cumplir porque la que calzamos vocea que todos los españoles tenemos derecho a una vivienda digna. Y... tararí que te vi.

Se supone además que en la nueva Constitución también se haría constar este artículo, pero seguiría dando igual. Podríamos conseguir, eso sí, que en vez del artº 47 fuera el 14, pero esa flamante constitución seguiría sin cumplirse y sin desarrollarse. Tendríamos traje nuevo, muy fachendoso, pero con los misma tela que el anterior.

Una cosa así como cambiarte de un piso con goteras a otro con humedades, para presumir jactancioso de nuevo domicilio. Y todo este papeleo constitucional requiere más formalidad que ir cambiando de Constitución en Constitución, y me llevo una, porque queremos aparentar modernidad pero sin cumplirla, como con la vieja. Tenemos que ser francos, aunque nos cueste, porque los españoles sólo somos sinceros cuando nos confesamos, ya sea con el cura, el camarero o la puta de guardia.

Las constituciones más antiguas del mundo no se han cambiado y tan sólo se le han añadido enmiendas. Los ingleses que aparte de Blas de Lezo (el patriota vasco-español que les afea el orgullo), pueden fachendear cuellierguidos de ser la primera democracia del mundo, no tienen constitución escrita. Para qué.

¿Para seguir proclamando, de constitución en constitución, que todos los españoles tienen derecho a una vivienda digna?... ¿Para dejar por sentado que todos vamos a ser justos y benéficos y que seremos   felices y comeremos perdices como en la de 1812?... Pregunto. Y si no me responden ni atienden, me voy a hacer cola en China para atracar un banco. Allí sí que te respetan, contestan y te dan la vez.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza. 

7 de diciembre de 2014

Maletas

Venecia va a multar con 500 euros a todos los que empujen su equipaje con ruedas, para evitar ruidos molestos a los vecinos. Pues mal, muy mal. Si matas a alguien y lo metes en una maleta con ruedas para acercarte al contenedor y tirar el cadáver, van y te multan por hacer ruido. No lo entiendo.

Es más fácil entender a Pablo Iglesias que ha presentado su programa económico, cuando no ha rectificado aún lo de la censura a los medios que no sean de su casta. Aunque nos ha prometido que vamos a trabajar menos y cobrar más. Chachi. Y además piensa subir las pensiones, jornadas de 35 horas (trabajar menos), subir los salarios (cobrar más) o bancos públicos para todos (que no serán como las cajas públicas saqueadas). A ver si consigue primero la igualdad de sueldo entre hombres y mujeres, y luego nos vemos y hablamos.


Aunque lo mejorcito de todo es lo de trabajar menos y cobrar más. Me apunto. Y al que se salte la cola lo capo. El dinero aflorará en borbotón del aumento de los impuestos a los ricachones, aunque como disfrutamos de libertad de movimientos, los malvados millonarios cogerán el montante de sus dineros y se lo llevarán a otro país como ha hecho el actor Gérard Depardieu para no pagar impuestos en Francia. Y el dinero extranjero huiría pues ya han sacado 22.300 millones netos hasta septiembre de este año. Cifras, con letras.

Pero de lo trabajar menos y cobrar más es cojonudo, me apunto el primero y a ver quién tiene huevos a colarse. Estoy seguro que Don Pablo conseguirá que trabajemos menos y cobremos más porque tienen experiencia en ello pues Iñigo Errejón, el Milhouse de Podemos, disfruta de una beca de 16.425 euros de la Universidad de Málaga, a la que no acude pues le basta con mandar un trabajo cada dos meses que le supervisa su amiguito Monedero, también de Podemos, tuya mía, mía tuya. Enchufismo ‘casteril’ que no respeta las incompatibilidades.

Don Pablo debe saber mucho de ‘empleo para todos’ porque en el ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid han estado contratados su novia, su suegro y su cuñado. La familia, unida, jamás será vencida porque la novia adjudicó siendo concejal de IU un contrato de miles de euros a su querido hermanísimo, pese a que sabía que no debía votar a favor. Experiencia tienen. Todavía no se han presentado aquí a las elecciones y ya pintan maneras de casta golfa y sinvergüenza pero legal, eso sí. «Somos lo que hacemos», según Aristóteles. «De casta le viene al galgo», según el refranero del pueblo.

El excelentísimo señor don Pablo Iglesias (para mí tiene excelencia todo aquel que consigue que trabaje menos y cobre más), puede prometer todavía más. Mucho más. Por ejemplo habitaciones individuales en los hospitales y residencias de ancianos con jacuzzi y baño turco. Y una novia que no le duela la cabeza.

Aunque como va a subir los impuestos la próxima vez que maté a alguien me marcho a Roma. Los impuestos que los paguen los ricos, que para eso están si no huyen y nos tenemos que comer los mocos.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza. 

30 de noviembre de 2014

Inteligentes

Es nuestro cerebro quien escoge la pareja adecuada, según el catedrático de la Universidad de Ámsterdam Dick Swaab. «Es muy importante escoger una pareja inteligente ya que el 88% del intelecto es genético», es decir, que se hereda de padres y madres. Y tiene razón. Yo siempre me he fijado en mujeres muy inteligentes, mucho, y quizás por eso me han rechazado. Son muy listas

No son tontas, aunque cobren menos. Una injusticia como ha denunciado UGT pues una mujer debe trabajar 84 días más al año para ganar lo mismo que un hombre y pierde además en la cuantía de su pensión (un 38% menos). Una infamia, sí, pero vivimos en una dictadura de los mercados a la que la gente se mata literalmente por llegar pues miles de personas han muerto este año al cruzar el mediterráneo para llegar a la ‘tierra prometida, !yalaaaa!’, según ha publicado El País.


Bienvenidos pues a la dictadura de los mercados, a la tierra prometida del paro donde un 38% de los que consiguen trabajar gana menos de 645 euros mientras un tercio de los niños vive bajo el umbral de la pobreza (Unicef), y más de la mitad de los jóvenes españoles planean emigrar. Bienvenidos a una dictadura más relajada que la China comunista que también se ha acaramelado con el capitalismo porque después de todo hasta san Pedro tenía suegra. Aunque no se sabe si era un santo porque tenía suegra o fue la suegra la que lo hizo un santo.

Será porque no vivimos en el mejor de los mundos posibles, mi querido Cándido Leibniz, sino en la mejor de las dictaduras posibles. Tendremos pues que cultivar el jardín de la resignación laica volteriana. Y quizás por eso algunos se matan por huir de la pobreza y llegar al capitalismo explotador; al paro, la corrupción, los bajos salarios y la dictadura económica que no es justa porque permite que un modesto Amancio Ortega, el de Zara, empezara su negocio vendiendo camisas en una vespa por las aldeas de Galicia. La ‘dictadura’ lo favorece porque nos deja en desigualdad a los que no tenemos Vespa.

Cosas del capitalismo que corrige sus propios errores, días y ollas, porque necesita mano de obra convenientemente renumerada para que gaste, consuma y les compre sus maravillosos ‘smartphone’ pues se han vendido en España 27 millones de aparatos que son usados en ‘guatasapear’. O sopear, no sé, que ando muy perdido porque los marqueses ya no son Leguineches berlangalianos, sino exfutbolistas como Del Bosque que no gozan de un abuelo que ha ganado una batalla (León Felipe). Tampoco tienen lustrosa parentela los miles de inmigrantes multimillonarios de la casta del extinto comunismo soviético o de los chinos comunistas que han conseguido residencia oficial en España, al comprar nuestras empresas, edificios y deudas.

Es posible que hasta venga el creador de ‘guatsap’ que vivia de la beneficencia antes de crear la aplicación que lo ha hecho multimillonario. Todo cambia, Lampedusa, pero la locura es tener que explicar una y otra vez lo obvio. Y en esas estamos porque nuestro cerebro no escoge a los más inteligentes, sino a los que tienen Vespa.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza. 

23 de noviembre de 2014

Fanta-sías

Un estudio de la universidad de Londres revela que escuchar música cuando se mantiene una relación sexual provoca unos efectos parecidos al de algunas drogas. Pues vaya... Lo que ocurre es que si ella te pone El Fary, …. pues que te vienes abajo, oye, seamos sinceros y no queramos quedar tan estupendos como los que recurren a esa frase tan en boga: "Yo no soy de Podemos pero hay cosas que dicen que me gustan".

A mi no me gustan los círculos, los corros los corillos ni las corralas. Ni jugar al 'corro de la patata'. Y los sueños me los compro yo mismo sin necesidad de que Pablito Podemos me los facilite con su orgía jauja-justiciera de Pepsi con patatas fritas, para votar con las vísceras en vez de con la razón. Y el sueño de la razón produce monstruos (Goya). Todos soñamos con salvar el mundo, incluidas las mises, pero tras la juerga, al día siguiente, viene la resaca. Está muy bien soñar pero en las fantasías los azotes en el culito no duelen. En la realidad sí. Ya nos decía Oscar Wilde que cuando los dioses quieren castigarnos, atienden nuestras plegarias.


Podríamos darnos el gustazo de sustituir los partidos tradicionales por el del recién elegido líder de Podemos entronizado a la búlgara, como el Supremo. Se lo merecen. Y no pasa nada. Ya ha ocurrido en Grecia, Italia, Chequia, Holanda o Eslovaquia. Y además estos salvapatrias poligoneros de Alcampo, con matrículas Logse, son muy inofensivos. Esto no es Venezuela, Ecuador o Bolivia y por Europa no se le puede dar a la máquina de imprimir billetes para atar perros con longaniza y contentar a todo el mundo.

Pablito Podemos tiene mucho mérito porque ha conseguido en un plis plas lo que no consiguió el dictador Franco en 40 años: cargarse al Partido Comunista. Como en Italia. Se va Alfonso Guerra y viene Pablito Bananas. Qué nivelazo. Qué pedazo de renovación.

En España hay corrupción y va desde abajo, ¿con IVA o sin IVA? (y 800.000 empleos sumergidos), hasta Messi, la Pantoja, los sindicalistas, los políticos e incluso la infanta real, pero no se puede generalizar a todos los políticos porque yo conozco en Cieza a unos cuantos que son muy honrados. La mayoría. Nos escandalizamos por tanto corrupto, con razón, pero es la democracia, el sistema, el que los está pillando y encarcelando, poco a poco. En las repúblicas bananeras no se pilla a nadie.

Pablito Podemos le ha confesado a Ana Pastor que no deben existir medios privados de comunicación porque ataca la libertad de expresión, ergo, yo no podría escribir en este periódico. Lo siento, nene, pero mi libertad de expresión no me la toca un talcualillo bananero. En la dictadura ya padecimos la Prensa del Movimiento. Y nunca más. Jamás. Voy a por ti. Por mi libertad y la de los demás.

A mi edad tendré que volver a luchar por lo obvio, por la libertad, pero antes deberíamos averiguar los gustos musicales de ella y comprobar si va en serio y ha bordado el ajuar a mano. O lo del Fary. O si grita cuando se corre. Y ver qué coño tiene para ofrecerte.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza. 

16 de noviembre de 2014

Renovar

El 'cuerpo perfecto' de Victoria's Secret (la marca de lencería) ha regurgitado las iras de las redes sociales y con razón, porque nos presentan a unas chicas tan delgaduchas que dan ganas de darles una hucha del Domund y ponerlas a pedir. O que hagan de azafatas de Artur Mas y sus elecciones de cartón independiente Cecil B. DeMille.

A la mayoría de los tíos nos gustan rellenitas, jamonas, jaquetonas y con curvas. Da igual que sean altas o bajas. Todo lo contrario del estereotipo que nos presenta esta panda de delincuentes lenceros. Para que nos entendamos; donde esté la Sofía Loren de su época o la pornostar Alison Tyler que se quiten las tísicas. A mí me repelía el porno pero huyendo de la famélica legión me di con esta chica y aunque sigue sin gustarme el porno, no entiendo su complicada trama argumental, no me pierdo ripio de ella en su blog de Internet y en su cuenta de Twitter.

Perversiones inocentes que no perjudican a los demás como las del Abundio presidente canario que se niega a que Repsol extraiga petróleo a kilómetros de las islas (por el posible impacto medioambiental), pero calla cuando los marroquíes lo van a extraer mediante una empresa americana, a unos pocos metros más allá, en sus aguas y con el mismo impacto medioambiental.

Esto es como el listo que no quiere que saquen petróleo de su campo para no contaminar, mientras el vecino lo saca junto a su linde. Aquí lo de Abundio se queda corto. Por cierto. Aviso. Si yo tuviera o tuviese campo y encuentro petróleo, espero con una escopeta de caza a que un alguien venga a hacerme una visita con sus pancartas y sus cosas. No creo que haya cataplines para impedirme a mí ser millonario. Quiero ser millonario para olvidarme de los amigos (Ilegales). Mayormente.

El fenómeno populista nos ha traído lo que parecía imprescindible en estos momentos: la renovación. Lo constata hasta Luis María Ansón que nos revela que se ha ido el rey, el líder del PSOE, el Papa e Incluso la vieja IU, y nos ha venido la renovación con nuevos líderes. La acusación de Ansón va contra Rajoy, que no se va, pero se obvia él mismo (con 79 años) porque en la Academia de la Lengua donde él se aposenta, abundan abundios dinosaurios como él o como Javier Marías, Cabrían, Pérez Reverte, etc., que no se renuevan ni con agua caliente.

Otro que se va es el director Quentin Tarantino porque no quiere que la gente se canse de él. Pues muy mal. Si perdemos a Quentín Tarantino, seguimos con Ansón y nos viene la neocasta bananera, pues que mejor no menearlo. Los chochos jubiletas nos quieren dar lecciones de cambio de ciclo histórico.

Y no hay renovación, como en la lencería, donde siguen exhibiendo a las esqueléticas sin chicha, limoná y sin coleta, cuando las chicas quedarían muy sexys con una camiseta de tirantes y los brazos subidos sujetándosela con una goma para que admiremos sus ojos, digo, sus tetas, digo, sus axilas. Fetichista que es uno. Y a Victoria’s Secret tararí que te vi.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza. 

9 de noviembre de 2014

Modales

Josephine Wai Lin y Dalal Khajah han montado una empresa que sirve a las chicas hombres educados que las tratan como reinas, les abren la puerta, les preparan el desayuno y se comportan como auténticos caballeros. Estas chicas emprendedoras montaron este servicio cuando advirtieron que a sus amigas no les gustaban los hombres cachas tipo despedida de soltera.

Así que su empresa les ofrece chicos que las adulan, las cuidan y les dan compañía. La empresa se llama «Manservant.co» y ha tenido un gran éxito pese a que la tarifa del ‘hombre perfecto’ es de unos 125 dólares la hora. Lo mejor es que está prohibido el sexo, por lo que no tienes ni que trabajar. Un curro muy cómodo.

Aunque ahora que recapacito advierto que lo que ellos hacen es lo que he estado haciendo yo hasta ahora, pero sin cobrar ni un duro, es decir, como un perfecto gilipollas. Y encima sin comerme una panocha ni un ferrete, pámpano, cernacho o cicamocho. A partir de ahora cambio de estrategia, y de modales, y me voy al Decathlon a comprarme una fusta por si es de su gusto y quieren darse un capricho a lo «50 sombras». Aunque uno prefiera la guitarra flamenca del ciezano Pascual Villa o la exquisitez del Lounge Café de Carmen.

Pero no mentemos el sexo que aluego, aluego, se me chuscarran y es mejor hablar de sexo/político porque los escoceses dijeron no a la independencia, pegaron el gatillazo, pero en Cataluña los ‘pericos’ independentistas siguen dándole al torno con su ‘proceso participativo’. Uno también ha ‘participado’ en procesos participativos, pero siempre lo he llamado ‘echar un polvo’. Es que me falta ‘seny’.

Pero ellos siguen contumaces su ‘proceso’ porque es su modus vivendi, su peluca y su bastón; la ortopedia ideológica que mantiene en pie su campanario. Aunque cuando llega el momento preciso de dar el salto les entre el miedo al abismo de su propia mediocridad, porque si algún día fueran independientes perderían su razón de ser, fin del orgasmo, ‘la petite mort’ y les vendría la melancolía porque lo que ellos necesitan es la rabieta permanente, llamar la atención como los críos maleducados y consentidos que cuando consiguen un juguete se cansan y quieren otro. Anexionar más Sudetes.

Es probable que haya una mayoría de Españoles que votaría a favor de mandar a los independentistas a tomar por sus independencias y demás chipirrinchis, es decir, a tomar por ahí mismo. Aunque hay otros ‘chamberlanes’ que apoyan su pataleo porque pretenden que ellos se sientan cómodos en España, a pesar de las concesiones, sinfín, cuando donde ellos se sienten cómodos es en los bancos de Andorra. E incluso aceptarían que jueguen la liga de futbol española porque como el marido que se independiza y se divorcia, puede volver a casa a follar en la liga, digo, en la cama de su ex-esposa.

Son unos crápulas perversos que les pone ese rollo sin el sentido del ridículo que a mí me suele venir al día siguiente de autos, cuando la resaca. Así que no sé si pedirle trabajo a las americanas o acercarme al Decathlon para pertrecharme.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza.

2 de noviembre de 2014

Condenas

Las parejas de 65 años que se divorcian se han duplicado en los últimos años. Una mala noticia porque como no me dé prisa en casarme no me va a dar tiempo a divorciarme. Me lo pierdo. Siempre ando despistado y llego tarde a todos los convites y saraos. No tengo remedio.

Tampoco lo tienen los políticos que se niegan a firmar un Pacto Anticorrupción que acelere las investigaciones judiciales y obligue a devolver lo robado. Que haga justicia con celeridad y evite que los salvapatrias se empeñen en salvarnos de nosotros mismos. Por nuestro bien. En España hay mucho paro pero todavía hay más gente ocupada en salvarte.

A mi unos católicos de esos que toman el nombre de los pobres, en vano, me han condenado al infierno. Ellos solos y sin ayuda de nadie. Y sin consultar con Dios porque se supone que ellos son los chivatos que le indican quién ha sido un niño malo para que lo castigue. Ellos te condenan y basta. A Dios y su misericordia que le den por culo.

Qué miedo, oye. Que miedo dan los salvapatrias y salvaalmas jauja-justicieros que van por ahí repartiendo el Vº Bº para vivir en la Tierra y en el cielo. Los apoya hasta Bertín Osborne, pero una cuestión es la justicia y otra Sor Lucia (la cuñada del padre Apeles), que quiere zurzir los entuertos que por aquí venimos denunciando desde hace años, en balde, porque «la ley estaba pensada para robagallinas y no para el gran defraudador», según nos advierte el presidente del Tribunal Supremo. Pero es que esa ley, y la trampa, la hacen los politicos, su vuecente eminencia.



Y pese a todo prosigue el baldeo, aunque lento, sin la ayuda del Sidol justicero que abrillanta pero no pule. Y poco a poco va cayendo el robín y la roña, y ya están en chironas unos cuantos, procesados otros cuales y en capilla otros nuevos como los del penúltimo escándalo.

Y es que hay casta y castas, aunque uno prefiere la casta de la escritora Pardo Bazan que ya en el siglo XIX (hace 150 años) echaba un polvo con el también escritor Pérez Galdós a bordo de un carruaje de caballos en medio la Castellana de Madrid, y encima se le olvidaban las bragas en la calle. «¿Qué habrá dicho el guarda de la Castellana al recogerlas?, le preguntaba con recochineo a su amante, su «miquiño mío».

150 años después en algunos pueblos de la España profunda invitas a una chica a una función de teatro y te pone cara como si las hubieras invitado a perder las bragas en la Gran Via. Cuestión de cultura. O de casta.

O de que eres feo, claro, según me dicen mis mejores ex-amigas. O porque te quieren ‘como amigo’, que es lo que aducen otras para no herirte, aunque conmigo han sido más escuetas y se han limitado a mandarme a la mierda. Sin delicadezas. Uno tenía que haber nacido hace 150 años, con la buena casta, porque así no hay forma de divorciarse. Ni de que te condenen en la Tierra. Ni de perder las bragas.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza. 

26 de octubre de 2014

Matrículas

En una web dan 10 consejos para parecer muy inteligente en una reunión de trabajo cuando el mejor consejo es no hablar. Pero nadie lo dice por si te toman por tonto. Así que mejor me callo por si me descubren, pero antes susurraré que la empresa comunista china Fosun ha comprado el 20% del capital de Osborne, el del Toro; el de Soberano ‘es cosa de hombres’. Y ahora de chinos.

Tendremos pues que ponerle al toro de las carreteras la montera Fumanchú porque el capitalismo comunista nos come con palillos el rabo de toro del capitalismo neoliberal tanto de España como de Sudamérica donde han descubierto las Américas. Nosotros los descubrimos, pero los chinos los han re-descubierto.

Aunque 500 años después españolitos como Pablo Iglesias y Monedero (de Podemos) volvieron a América como asesores y han dejado un país como Venezuela con racionamiento y sin papel higiénico, pese a que son ricos en petróleo. Suponemos que aquí, sin petroleo, nos dejarían aviarnos con papel de lija. El amiguito de los ayatolás que apedrean adúlteras y ahorcan homosexuales (Ford Apache TV), nos trae ahora sus enseñanzas bananeras tras su última ‘quedada’ fundacional en la que se ha autoproclamado líder Supremo, en contra de un sector de su propio partido.

Dice Enric González en El Mundo que prefiere un país mal gobernado que un país ingobernable. Se refiere al desgobierno con los populistas que han criado su cobaya ‘jauja progre’ en la universidad, cómo no, porque según la OCDE un alumno de secundaria japonés está más preparado que un universitario español. Así que los estudiantes han vuelto a la huelga para exigir una enseñanza pública ‘de calidad’ cuando calidad debe de tener, y de la buena, pues a Pablito le dio 13 matrículas y a mi me expulsó. Quieren más calidad, es decir, más matrículas de esas que en Japón sacan los párvulos.


Seguro que Pablito le borraba la pizarra a la maestra; aunque ahora se nos aparezca como un españolito castizo de esos de «!si a mi me dejara mandar!...». Me recuerda a mi madre que siempre lo ha dicho mucho y no la dejaron, afortunadamente; pero a otros se lo permitieron y todavía estamos pagando la púa.

Pablito es un líder que no quiere ser ‘macho Alfa’, pero impone su ‘imprescindibilidad’. Y este cromo ya lo tenemos repetido. Me han dormido con muchos cuentos y me sé todos los cuentos (León Felipe) A los profesores que me echaron de enseñanza pública, y de la privada, les guardo cariño, eran unos benditos, pero a Pablito da gusto hacerle un ‘femdom squeezing" porque cobra 21.000 euros de dinero público y paga 500 a sus trabajadores, mientras protesta por los desahucios de las viviendas, en propiedad, pero ni se acerca a las chabolas con las ganas que tienen ellos de hipotecarse para poder dejar de pagarla y que aparezcan los jauja-justicieros curiles y bananeros para defenderlos, y buscarles piso.

Se conoce que hay pobres y pobres; pobres que se pueden hipotecar y pobres que importan una higa, perdón, una mierda. Mejor nos callamos no nos vayan a tomar por listos. Y nos matriculen, a porillo.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza. 

21 de octubre de 2014

Entrevista en Tele Red Cieza (2014)



Entrevista realizada en Tele Red Cieza por Manolo Egea y  Juan Salmerón (cámara), con motivo de la publicación en Amazón de mi cuarta novela  "La espera se retrasa". Han pasado 7 años desde la ultima entrevista y se nota. La vejez no perdona.  Encara uno ya la última parte de la vida pero con optimismo porque  una vez apartadas las rémoras del camino,  me espera una gloriosa vejez porque me siento libre. Más libre e independiente que nunca. Y más ilusionado que nunca.  Me he liberado por fin tras algunos  años de estar prisionero de mi propia estupidez. Me he quitado 10 años de encima.

19 de octubre de 2014

Espiral

Odio y miseria
La ‘espiral de silencio’ fue ideada por la politóloga Elisabeth Noele-Neumann, cuando descubrió que la gente se suele callar la opinión si cree que no es mayoritaria para no sentirse rechazados. Y es cierto. Esta espiral existe y uno la ha sufrido en el blog cuando tuve que cerrar los comentarios para luchar contra la dictadura de dos o tres talcualillos, apoyados por la espiral de silencio. Y te quedas solo, claro. El precio de la independencia es la soledad.

Son pocos y cojitrancos mentales pero tiene la fuerza de una espiral de silencio que impide decir lo que ya sabíamos: que España es una país de cantimpalo atiborrado de envidiosos ‘condes don Julián’ que regurgitan mala baba en cuanto destiñe el ‘merchandising’ de dominguero solidario.

Lo sabíamos pero ahora lo hemos certificado con motivo de la crisis del ébola cuando los solidarios domingueros querían dejar en África a los misioneros para que se murieran allí, mientras se enrabietaban por el sacrificio de un perro para evitar contagios. El hombre muerto en una cabaña de África y el perro aquí en cuarentena para cuidarlo, antes de llevarlo a Sálvame por si quieren entrevistarlo. Y encima Iker Casillas no dimite.

Es la solidaridad de los animales con sus congéneres en este país que atesora quilates de mierdecilla hispánica escagarruciada con tanta tiña y saña que cuando los españoles no pueden matarse de guerra civil en guerra civil, aprovechan el periodo entre guerras para esputar el odio con la cerbatana de la opinión como si tomaran el aperitivo de las 3 menos cuarto. España campeona del mundo en la donación de órganos, pero siempre de cuerpo muerto o de cuerpo extraño.

Así que los domingueros solidarios regurgitan espumarajos porque se hayan traído a los misioneros de África porque no son gais, claro, porque si lo fueren y los hubieran dejado allí, nos habrían acusado de homófobos, a lo menos. «Dejan a los gais que se mueran en África», nos habrían reprochado esos españolitos castizos que lloran y protestan por la muerte de un perro y callan la muerte de cientos de niños por ébola a diario.

Son tan valientes como esos pocos ‘profesionales’ que tienen miedo al ébola, según El País, cuando es menos contagioso que el sarampión y en Cataluña han muerto 10 personas en los últimos días debido a la legionela. El ébola sólo ha tenido un contagio por un error de protocolo (en EE.UU también ha ocurrido), pero preocupa más el perjuicio que le ocasiona a la marca España, el turismo y las empresas del Ibex-35.

Camus hubiera escrito «La peste inversa»; la peste de los no infectados por un ébola que se ha transmitido por un error comprensible, agravado por la ineptitud de un consejero y una ministra que no dimiten, jamás, en este país de gallardos caballeros con la mano del Greco en el pecho mientras con la otra empuercan la opinión con churretes de cagueta roja y gualda amparada en las tinieblas de la espiral de silencio. Pero no va más. ¿Sois trece?... Pues a mamarla, de uno en uno, empezando por la urraca Ada Colau y el folletinesco Pérez Reverte.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza. 

12 de octubre de 2014

Sectas

El verano se nos ha ido y uno lo siente porque los expertos aseguran que el sexo es mejor en verano ¿Estás de acuerdo?, te preguntan. Totalmente, les contestas. En verano hay que quitarles menos ropa. Trabajas menos.

Una mala noticia junto a otra buena porque la película «El Evangelio según San Mateo» de Pasolini, es «la mejor obra sobre Jesús en la historia del cine», según ha reconocido el Vaticano. Lo hace 50 años después de su estreno porque Pasolini era un ateo de campanario, aunque algunos ya lo intuíamos porque en vez de presentarnos un Cristo de Nenuco con ricitos de oro, nos ofrece un Cristo feote, de su época, tal y como era en realidad. Ahora es reconocida como la mejor obra sobre Jesucristo y está dirigida por un ateo homosexual y marxista.

El Papa Francisco ha demostrado voluntad para sanear la Iglesia y por eso anda en Roma de fuego de campamento, pero todavía no ha hecho la limpia completa de las sectas de derecha e izquierdas en las que debería entrar con el botafumeiro cargado con zotal y salfumán porque la iglesia es de los misioneros que han muerto de ébola, al pasar su vida junto a los pobres, mientras otros beatificamos escapularios, paseamos Mariquitas Pérez coronadas o comemos panzones y recogemos premios, para anunciar la buena nueva. O pecamos en el sexto (piso) y nos emborrachamos de soberbia y otras hierbas y licores diversos. !Cisma si se permite que comulguen los divorciados!, amenazan.



Pues que se vayan. Y que no vuelvan porque no sé si Jesucristo vino a fundar una Iglesia o a pegar pescozones a diestro y siniestro, pero a lo que no vino es a fundar un partido político de derechas o izquierdas. Puede existir una ‘teología de los pobres’ pero no es nada sin la teología de los ‘pobres de espíritu’; los que tienen hambre espiritual porque no solo del pan vive el hombre (Mateo 4,4). Si nos centramos en la ‘teología de la pobreza’ nos viene la Teodicea y nos pregunta por qué permite Dios que haya pobres, si es tan bueno. Que venga Él y arregle su propia obra. Y se te cae el campanario.

Y peor me lo pone la izquierda bananera porque mucho compadreo con los pobres pero repudia el lumpen, el ‘lumpemproletariado’; esa pobre gente que no tiene conciencia de clase porque no son obreros y viven de la caridad, el robo o los desechos de otras clases sociales, como los vagabundos sin techo que son precisamente los que se juntaban con Jesucristo. Lo crucificaron junto a dos ‘lumpemproletarios’.

Supongo, pero quizás yerre porque ando ya muy cumplido y soy consciente de que no voy a llegar ni a titular de esquela. Anda uno tan resabiado que ya ni me sorprendo de la ‘estafa financiera’ del saqueo de las cajas y de los millones (Visa) que se han pulido los consejeros de la antigua CajaMadrid tanto del PP, como del PSOE, IU, CC.OO, UG y patronal. No falta casi nadie, pero tranquilos: en Venezuela las hijas de Chávez se han quedado el palacio presidencial. La casta es la casta. Incluso en verano.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza. 

7 de octubre de 2014

Entrevista en Tele Red Cieza (Entrecalles)

Esta tarde me han hecho la entrevista para el programa Entrecalles de Telered Cieza,  que se emitirá el jueves 16 de octubre a las 9,30 (creo recordar). Manolo Egea me ha preguntado sobre mi última novela, la próxima y mi devenir como escritor. No ha quedado mal, eso dicen, pero me han pillado de perfil y ese no es mi mejor punto de vista.

En realidad no tengo mejor lado porque las cámaras me odian y no soy fotogénico. Los milagros con los feos no suelen ocurrir, pero es que de perfil todavía ando peor. Odiaré a Manolo Dato hasta que se me pase. Cuando la emitan podré colgarla en este blog para que todo el mundo la vea y la dejaré en la sección Entrevistas de la barra horizontal, junto a la que ya me hicieron en 2007, hace siete años (joder, cómo pasa el tiempo). Ya hace 7 años desde la última,  que se puede ver en este blog.

Entrecalles se emite el jueves 16 de octubre a las 21,30.
PD.- La foto está movida y lo siento, pero la han hecho con un viejo móvil.

5 de octubre de 2014

¿Sois trece?...

Una chica reconoce en una entrevista que ahora sí se pone el casco de la moto porque ya no es una niña y no le preocupa que los chicos no le vean la cara. Antes no lo hacía porque le gustaba que la miraran, to’ guapa, con su pelo flameado por el viento como en un anuncio de champú.

Muy sensata, pero no hay de qué, plis, porque los tíos no solemos mirar el pelo sino la belleza interior pues sabemos que es igual a la masa por la aceleración. Y la belleza interior con casco pone mucho. Y también la exterior aunque sea decadente y esnob.

En la genial peli ‘La gran belleza’, de Paolo Sorrentino, se ve una satírica escena en la que el protagonista confiesa que a partir de su 65 años no piensa hacer nada que no quiera hacer. Y se va de la cama de la pelmaza que quiere enseñarle sus fotos, después del cuchi cuchi. «A mi edad que la mujer sea hermosa no es importante», concluye el protagonista. A la mía tampoco. Yo me dije lo mismo, bastante antes, pero no me suelo hacer mucho caso. Aunque tras ver por tercera vez esta obra maestra he hecho propósito de enmienda.

Así que no hago ni haré jamás nada que no quiera hacer, me cambiaré de acera cuando sea preciso y no me callaré opinión alguna para caerle bien a todos. Como he leído en la recopilación del habla popular ciezana de la revista El Bartolo (Club Atalaya), «¿sois trece?... pues agarrádmela a ver si me crece».

No tiene la elegante mordaz sutileza de ‘La gran belleza’ que retrata magistralmente la intectualidad cursiprogre esnob, tipo Javier Marías, que adora todo lo que no entiende. Una sátira cruel de esa burguesía y clase media pequeño burguesa que en España anda enrabietada porque han perdido sus pluses y paga extra franquista, pese a que la mitad del dinero de los presupuestos de 2015 se gasta en pensiones, paro y pagar la deuda. Una marea peligrosísima porque todos los fascismos, ya sean de izquierdas o derechas, se han cimentado en las clases medias encabritadas. Y ahora lo están, y mucho, porque les han quitado los pluses para acupuntura (Ayuntamiento de Pamplona) o el plus para tapones para la piscina (Ayuntamiento de Málaga).

Uno es fetichista confeso y podría comprender el plus por acudir a trabajar con medias en el Ayuntamiento de Málaga, pero sólo si son de rejilla o con costura y talón cubano. Pero los han quitado, supongo, y cuando la clase media se encocora nos viene el fascismo que pone orden en los pluses y la porra en la autoridad que los protege.

Un orden muy del gusto de esa burguesía que se revoluciona y guillotina a reyes mientras impide el voto a la mujer francesa, pide la independencia de su corrala catalana (pese a la oposición del Constitucional) o llama al primo de Zumosol que promete pluses de 6.000 euros para todos, incluidos los que salten por Ceuta y Melilla. Dabuten. ¿Alguien da más?... Yo me pido un vale por «seis porvos con la Lola». Sin pluses. Y sin casco.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza. 

28 de septiembre de 2014

Mi riñon

El doctor Frédéric Saldmann asegura que los hombres que eyaculan 12 veces al mes disminuyen en un 50% el riesgo de problemas cardiacos. Una buena noticia, pero a ver quién es el guaperas que convence a las chicas para que te hagan una manola. Lo más probable es que te digan que no, que te acaban de conocer. Y que además están tomándose una copa en la barra con sus amigas. Son crueles y no tienen en cuenta que es por prescripción facultativa. Y ni leen las instrucciones, ni consultan al farmacéutico.

Para qué. Les han dicho que su cuerpo es suyo y pueden hacer con él lo que les pete. Incluso abortar lo que les incomoda porque es ‘como ponerse tetas’ (ministra Aido). La nueva ley del Aborto la ha parado Rajoy, acojonado, y las niñas podrán seguir abortando pese a que en las farmacias se vende la ‘píldora del día después’ sin receta (aprobada por el mismo Gallardón que ahora dimite con coherencia). Pero no saben orientarse y no dan con la farmacia ni aunque les hagas un plano. Ha triunfado ‘mi cuerpo, mis derechos’ que ahorra la molestia de salir a comprar la pastilla que evita la casquería y acudir al casquero.


Aunque eso de ‘mi cuerpo, mis derechos’ es lo que también piensan las prostitutas de la asociación Hetaira que piden que se las legalice pues quieren cotizar y pagar impuestos. ‘Mi cuerpo, yo decido’, podrían añadir las putas sin que ‘los feministos’ tengan nada que decir porque además España es el país más putero de Europa, nobleza obliga, y quizás por eso permite el aborto irresponsable pero le da un manguerazo a las prostis con la nueva ley de Seguridad. Hay cuerpos privilegiados con derechos y cuerpos prisioneros sin derechos. Una estupidez porque en Internet te encuentras hasta ‘pornochachas’a domicilio. O ‘webcamer’ desde su propia cama. O ‘sugar baby’ universitarias.

Rajoy es ya ‘carlancúo’ y debería saber que una cuestión es la trata para la prostitución y otra la que se ejerce por propia iniciativa en hoteles, chalets o Internet. Las scort o putas de lujo suelen cobrar un mínimo de 500 euros por hora, saben idiomas y venden su cuerpo porque les sale del coño. Porque es suyo, y ellas deciden. Punto pelota.

Así que las del colectivo Hetaira piden su legalización pues pueden ampararse en la doctrina ‘mi cuerpo, mis derechos’ y ahí nadie pincha, corta, ni moja, puesto que ‘es mi cuerpo, mis normas’.

O lo aborto, lo prostituyo o lo vendo en porciones porque ‘mi cuerpo, yo decido’ es lo que también pueden argüir los que venden sus órganos al mejor postor del mercado (40.000 euros el cacho de hígado según la última detención en España). La doctrina ‘mi cuerpo, yo decido’ legaliza a las putas y el mercado libre de riñones, pero algun@s no lo comprenden aunque les pongas ejemplos como a los niños, los tontos y los políticos. Y la locura es tener que repetir una y otra vez lo obvio. Se conoce que eyaculamos mucho. Y sin saber follar: 308 abortos al día, pese a la pastilla sin receta que lo evita.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza. 

21 de septiembre de 2014

Imputación

La palabra más recurrente en España es ‘imputación’. Hasta ahora uno creía que imputar era meter a alguien a puta, pero me confundía con ‘emputecer’ que sí que es meter a puta, aunque seamos serios: la mayoría de los imputados se han emputecido en la cosa pública para sacar dinero fácil hasta que han venido los alemanes a rescatarnos porque son los que pagan Europa y el que paga manda. Los gorrones se ponen en cola. Y además son célebres por su seriedad y fiabilidad: sabes que un frigorífico alemán va a estar años funcionando sin tener que tocarlo.

España no es fiable porque tiene a todos sus ingenieros, emigrados, fabricando frigroríficos en Alemania, mientras otros viven de maravilla en su país de Alicia y aguacate pues los mismos que apoyan el referendum en Cataluña y la desobedicencia civil, exigen la obediencia a la actual ley para elegir al alcalde. Debe de ser una psicopatía política que no asimila que no puedes pedir la ilegalidad de la desobediencia y exigir la legalidad de la obediencia a la actual ley que se pretende reformar democráticamente, sea buena o mala, que eso es otra cuestión y hay que discutirla. Quieren que no se cumpla la ley y también que se cumpla.


Psicopatía política que no nos extraña porque en estos tiempos puedes esperar de todo, incluidos los ‘hipster’ que nos colonizan; otra tribu urbana que uno no entiende porque debo de ser muy conservador pues me gustan las pijas de toda la vida que son muy educadas y no chillan cuando se corren. Aunque si es por amor se hace lo que sea como ha hecho el director de cine Alex de la Iglesia, que se ha casado por la Iglesia cuando es agnóstico, como mínimo.

Dicen que es por amor a su novia y es cierto, pero con esa actitud tolerante demuestra que es inteligente y sabe discernir entre lo principal y lo accesorio. Y el amor no es cursi aunque se lo parezca a todos aquellos que lo aborrecen porque no pueden vivirlo pues están verdes, como las uvas.

Son esnob que desconocen que el amor o es cursi o es de pago. O que el amor es cursi o no lo es. Y lo es, per se, desde Shakespeare a Pablo Neruda pasando por Romeo y Julieta o la canción desesperada. Aunque ellos no lo admitan por miedo a parecer débiles. O chicas poco liberadas. ‘Requiescat in pace’ o ‘requien cantin palo’, para dejar que los muertos entierren a los muertos.

El Papa Francisco anda muy vivo y ha casado a parejas que «vivían en pecado» (según el El Mundo); parejas que vivían juntas o habían tenido un hijo. “Ustedes son los valientes porque tienen el valor de casarse”, les reconoció en el enlace. Yo también soy muy valiente, me lo pido, pero es que no tengo pareja ni para pecar y así no hay forma de que me casen. Difícil, sabe usted, porque creo que soy el único que abre las botellas de champán con alicates. Por razones ebrias, digo, obvias. Y eso que no estoy ni emputecido ni imputado.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza. 

19 de septiembre de 2014

'Azul y sombra' y 'Entretiempo', en El Corte Inglés


Mis dos primeras novelas Azul y sombra (2002) y Entretiempo (2007) están a la venta en El Corte Inglés en versión digital para lectores de eBook y tabletas. El precio lo han fijado ellos, pero es económico.

He comenzado el borrador de la quinta (no hay quinto malo, dicen  en los toros), pero con calma y tranquilidad. El título inicial, de referencia es "Otro día perdido" y trata sobre el paso del tiempo, la lucha contra lo inevitable, los días que se han perdido en tonterías que vistos ahora, con la distancia, han sido naderías insustanciales pero que nos ha costado vida.

Es una novela existencial, reflexiva, sin alardes. La última "La espera se retrasa" ha sido la más comercial de todas. La envíe a la editorial casi sin corregir. Entretiempo es mi novela más lograda técnicamente, la novela de la madurez.

A partir de ahora sólo queda la decadencia y por eso no pienso en florituras técnicas, aunque todavía no tengo muy claro el punto de vista desde el que la abordaré. Si es en primera persona será más personal. Si lo hago en segunda será más lejana, más distante. No lo sé. Lo estoy viendo todo, pero tengo muy claro que hay que cambiar. Todo. Me quedan muy pocos años de vida útil y no quiero desperdiciar ni un segundo en tonterías.

PD.- Quizás por eso me he apuntado en Badoo. Nunca he creído en este tipo de método para conocer gente pero a mi edad ya es imposible hacerlo por los métodos tradicionales. Todos mis amigos están casados y me siento solo, por lo que me gustaría conocer alguna chica de Cieza con la que salir a tomar café o dar un paseo.  No busco sexo. Sólo compartir la soledad y conocernos.

14 de septiembre de 2014

Salud

En Tremonton, (Utah) una mujer no puede mantener relaciones sexuales en una ambulancia porque puede ser acusada de un delito. Se acabó mi 76ª fantasía que consiste en jugar a médicos en un ambulancia. Lo siento, pero he decidido que no voy a pasar mi luna de miel en una ambulancia de Tremonton. Me da pena por su oficina de Turismo, pero han perdido un visitante. Tengo que preguntarle al Monty qué tal en Cieza.

Es que uno es raro, sabe usted, porque no entiendo como España gasta en sanidad por debajo de la media europea, menos que Inglaterra y sin embargo es la sanidad mejor valorada por los forasteros. Los extranjeros que vienen alaban nuestras autovías, la comida, la amabilidad y sobre todo nuestra sanidad. Lo de la ‘amabilidad’ de los indígenas es discutible, pero lo de la sanidad es cierto; tenemos uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo, pese a nuestros políticos. Y pese a la crisis.


Somos muy bien valorados debido al buen hacer de unos profesionales que no cuentan con todo lo que necesitan para ejecer dignamente su trabajo y hacen más con menos. Por eso son requeridos por los sistemas de salud extranjeros pues están muy bien preparados y son unos artistas que con migajas obran milagros de panes y peces. Todos los profesionales sanitarios quisieran tener más medios como todos los entrenadores quieren tener a los mejores jugadores, pero han de aviarse con lo que les dan los políticos.

Todos ellos quieren curar el cáncer de colon con el cribado que lo previene, pero los políticos no los dejan. Todos ellos quieren acabar con la hepatitis C que ya tiene cura y existe un concierto firmado para financiar el medicamento pero..., pero su aplicación depende de los políticos de las autonomías y en Murcia ya veremos, qué tal cual, porque es la comunidad más endeudada. Veremos qué ocurre en el hospital Lorenzo Guirao porque el nuevo gerente, señor Arenas, es un cargo de confianza elegido por los políticos y con obediencia debida. Lo llaman de Murcia y lo ponen firme.

O quizás deberíamos pedirle prestadas las perras al delgado del Gobierno del PP, señor Bascuñana (lo de señor en es un decir), que está imputado por corrupción y tiene abiertas 51 cuentas en 7 bancos. Lo extraño es que haya tenido tiempo para abrirlas porque esa hazaña no se hace en una mañana ‘de gestiones’. Y una persona normal no tiene tantos recibos domiciliados. No es posible, pero los médicos necesitan el VºBº de los políticos, como este ‘señor’, para sanar a sus pacientes. Bastante hacen.

Y lo hacen muy bien, mucho, como también lo hacen de maravilla los guardias cuando no tienen ni para chalecos. O mis colegas marinos cuando les dan submarinos que no flotan (serie S-80). O coches patrullas cuya sirena no se oye como los que la ex-alcaldesa de Madrid, señora de Aznar, les ha comprado a los polis, pobrecicos, porque tendrán que simular el ruido de la sirena con la boca. No sé qué pasará con las ambulancias, pero no está uno para pasarse la noche de bodas simulando una sirena. Que conste.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza. 

9 de septiembre de 2014

"Otro día perdido"

“Otro día perdido” es el título de la quinta novela que pretendo a escribir. Quizás sea la última. No lo sé. No sé si embarcarme en esta o proseguir la trilogía que comencé con Azul y sombra y Entretiempo, para acabar definitivamente esa historia. Pero tampoco tendría un final feliz, como las otras dos, porque el único final feliz que tiene la vida es la muerte (un poco exagerado)

Me tienta más escribir este nuevo borrador de “Otro día perdido” porque esa trilogía está acabada. No tiene sentido que el protagonista vuelva a Cieza o El Argaz,  para buscar a esa chica porque ya sería demasiada casualidad que la volviera a encontrar. No sería verosímil. Aunque podría volver para buscarla ella y encontrar a otra. Pero no sé. Cada momento tiene su tiempo valga la obviedad. Pero tengo que decidirme antes de que lleguen los fríos y tenga que cambiar al orden y la rutina de invierno. No lo sé, pero lo más probable es que deje la "dilogía" Azul y sombra/Entretiempo tal y como está. Para siempre.

Y empezar la quinta novela. Tengo por delante todo el invierno para escribir el primer borrador de la nueva novela y para eso es fundamental seguir a rajatabla la rutina de “encerrarme”. Una rutina que me encanta, por cierto, aunque la rompa ocasionalmente en “fechas muy señaladas”. Pero eso se acabó también y probablemente no salga ya ni en Nochevieja porque lo cierto es que me aburre salir por salir. Me cansa y ya no me divierto. Debe de ser cosa de la edad, del sentido del ridículo y de que en mis últimas salidas he comprendido algo que me negaba a
aceptar (alguien me lo ha hecho ver, aunque él no lo sabe). Se acabaron las salidas. Cosas de la edad.

Supongo que nadie me echara de menos excepto lo que se arrimaban a mí para que les pagara los cubatas, y los litros, a cambio de aguantar a un pesao como yo. Pero es que ni eso me divierte. Si salgo algún día me iré a Murcia porque en Cieza siempre es lo mismo y ya estoy muy visto. Esto me recuerda a ‘fin de ciclo’ y ahora lo que me atrae es “sentar la cabeza”, comerme un cartucho de pipas en el Paseo y hacer lo que hace la gente normal. Pero eso en Cieza es imposible. Para mí.

Ya me dejé el ‘feisbuk’, el ‘tuiter’ y hasta este mismo blog porque hubo un tiempo en el que escribía a diario y ahora sólo lo utilizo una vez a la semana para volcar en él los artículos de El Mirador. Y afortunadamente no tengo móvil ni sé qué coño es eso del ‘guatsap’. Tengo ofertas para escribir en webs y revistas pero aparte de que pagan poco, y mal, estoy cansado del columnismo. Ya veremos si sigo publicando en El Mirador. Aunque se lo prometí al Pando hay que dejar paso a la gente joven (se lo he dicho infinidad de veces), y ya no me divierto como antes pues siempre me he tomado las columnas a chunga y por pura diversión.

Tengo la impresión de que ha acabo un ciclo de mi vida y que viene otro. Empezar de nuevo con ‘Otro día perdido’, pero la cuestión radica en que en la trama argumental tendría que obviar ciertos acontecimientos que han ocurrido en mi vida y que me han marcado. Para bien o para mal. Y no quiero escribir de tristezas o de circunstancias que todavía están frescas y causan dolor. Quizás dentro de unos años lo miraré todo con distancia y será distinto pero por ahora es mejor no menearlo.

No sé cuánto tardaré en terminar este primer borrador porque el anterior de "La espera se retrasa" lo acabé el 15 de febrero de 2012 y luego estuvo años atrancado aunque todo lo que en él ocurre era anterior a esa fecha.

Así que probablemente me ponga con el borrador de la quinta aunque no sea auténtica porque por decencia profesional tendría que meter ciertas cosas que ahora no puedo. O no me atrevo. O no debo. Aunque al omitirlas me engañe a mí mismo. Pero no debo meterlas. Tendré que dejarlas a un lado.

La única certeza que tengo es que se acabaron las salidas “a lo bestia”, porque es una estupidez, aunque en su día era aceptable, normal e incluso lógico. Lo siento por algunos que se “alegraban” al verme, por la cuenta que les traía. Aunque aguantar a un pelmazo también tiene su precio. Supongo que ellos sí que me echarán de menos. Algo es algo.

Así que me pondré con el borrador de la quinta, ‘Otro día perdido’, aunque tenga que obviar y ladear muchas cuestiones que duelen. La otra solución es cruzarte de brazos, pero nunca he dejado de trabajar y no podría estar sin hacer nada. Aunque fuera millonario. Nunca he sido un gandul y siempre he tenido algo entre manos. Lo que ocurre es que al escribir ‘Otro día perdido’ no voy a tener la ilusión que hubiera tenido que tener, va a faltar lo que falta, pero nadie lo tiene todo en la vida.

Cuando empiecen a caer las hojas en el Paseo Ribereño estaré trabajando en esta última, que ya he comenzado, aunque con desgana y sin mucha ilusión. Le faltará lo fundamental. Pero espero que no se note.

6 de septiembre de 2014

Ácaros

«Me dan mucho coraje esas tías que tienen novios que están buenísimos y que no dejan que me los folle. Ni siquiera un ratito…: ¡Hay que ser zorra egoísta!»

Esta rabotada no procede de un machista casposo sino de una chica y de su blog ‘parejademalaga’. No sé si serán zorras egoístas pero da igual porque uno tiene el pernicioso defecto de que es fiel, incluso sin novia. Y no es por cuestión moral alguna sino por estricta elegancia pues engañar a tu pareja es una ordinariez. No lo concibo.

Y mucho más después de saber que por muy maniático de la limpieza que seas (que lo soy), no puedes impedir que el 10% del peso de la almohada sean ácaros. Y no está uno para ir a conocer los ácaros de otra. Lo siento, prenda, estás muy buena, pero me quedo con mis ácaros que son míos y conocidos. Los tuyos no me los han presentado. Y no me acuesto con desconocidos.

Por eso voto en blanco, por razones obvias, muy obvias, porque aunque se nos haya aparecido a los pastorcillos el Caudillo de Podemos, voy a seguir votando en blanco por razones todavía más obvias. Es más de lo mismo, es decir, la ‘fea burguesía’ espinosiana, pero esta vez muy cabreada. Aunque en las municipales sí voto a mi querido Vergara del CCCi cuyo partido ha nacido en Cieza y no pasa de la venta del Olivo. Me gusta la gente independiente que no tiene que consultar con ‘Madriz’.



Por eso Rajoy se ‘amendruga’ al querer cambiar de caballo a mitad de carrera para que gobierne el partido más votado. Es una marrullera alcaldada de perdedores, aunque en algunos países de Europa lo hagan y sean tan democráticos o más que nosotros. Pero hay que buscar el consenso para ver qué te cuentas en el parchís al comerte una ficha.
El bipartidismo no temblequea porque PP y PSOE estarían en empate técnico (El País) y juntos obtendrían el 64% de los votos, una holgada mayoría. Los demás no podrían destronar el bipartidismo porque IU se quedaría en un escueto 4,9% frente al doble de Podemos (10,7%).

Así que voy a seguir votando en blanco porque uno tiene familiares enterrados en la sima de Atapuerca y me malicio que no soy el único porque si un político como Zapatero se atrevió a corregir a Jesucristo «no es la verdad, sino la libertad la que os hará verdaderos», otro ha asegurado en El Mundo que Jesucristo estaría en su partido, en el reino de Pablito Podemos que es de este mundo y muy bien pagado.

Quizás sea por la sima de Atapuerca pero España es el país del mundo que más tontos tiene por metro cuadrado. Si Jesucristo se afilia a un partido o me borro de Jesucristo o del partido. Y de Jesucristo no lo voy a hacer, a Dios gracias. Lo siento por Pablito pero tu reino sí es de este mundo, a 450 euros la tertulia en la tele. ¿Ha pasado un ángel?... No, se ha callado un pelmazo. No coincidimos. Ni con la chica de ‘parejademalaga’. Cuestión de estilo.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza. 

31 de agosto de 2014

Cowgirl



La feria se acaba y el otoño se presenta ‘caliente’, es decir, más de lo mismo porque no hay otoño que no sea caliente. Es tradición como las castañas asadas, pero aquí no hablamos de calenturas otoñales sino de cuestiones muy principales porque la web ‘enfemenino.com’ ha realizado una encuesta en varios países (11.000 entrevistas) y ha sacado unas conclusiones desoladoras.

Nos quedamos sin echarnos novia formal pa’ los restos, porque la mayoría de las chicas quieren un hombre alto y de ‘complexión atlética o musculado’. Hasta hace poco preferían la belleza interior y bla, bla, bla, pero ahora resulta que no; que les ponen los ‘pepito-chulopiscinas’ y los cachas de gimnasio.

Las chicas se fijan sobre todo en el rostro, las manos, los pectorales y el trasero, según la encuesta. Y por este orden. Vale. Aunque es un problema peliagudo porque a mí me conviene que se fijen más en mi culo que en mi cara. Salgo ganando. En segundo lugar se fijan en las manos (no especifican si es cuando está dentro o fuera de su braguita). Y luego en los pectorales y el culo. Así que ellas también miran el culo como nosotros. Vamos avanzando en la igualdad.

Del rostro le gustan los ojos, pero para conquistarlas hay que tener con ellas atenciones románticas, aunque no sabemos si es mejor agasajarlas con una poesía o un jamón. Mi experiencia me dice que prefieren siempre el jamón. Con lacitos, eso sí.

Y lo que las vuelve locas de gozo y de dicha jugosa y/o caramelo es una postura masculina muy clásica: cuando el chico sale de la ducha con una minúscula toalla. La cuestión radica en cómo te presentas en el pub recién duchado y con una toalla pequeña. Así no hay manera porque tampoco puedes decirle a una chica que te encuentres por la calle que te acompañe a tu casa porque vas a ducharte. Te va a tomar por raro, aunque luego ellas busquen chicos así para despedirse de solteras.

Tampoco les gustan los chicos sumisos pues se pirran por los que «toman las riendas y tienen claro lo que quieren». No les gustan los calzonazos, los desprecian, pero si tomas las riendas y le dices que lo tienes muy claro y que lo que quieres es echar un polvo se mosquean. Que conste. No se aclaran.

Un acabose, verdad usted, porque la postura sexual favorita de ellas varía en función de cada país. Y te las tienes que estudiar todas ya que las alemanas, francesas y polacas prefieren la del clásico misionero, mientras que las italianas y holandesas prefieren la postura del perrito.

En España y Brasil la preferida es la de ‘cowgirl’ , es decir, cuando ella se sube encima mientras sube y baja y agita un sombrero como si estuviera sobre un toro mecánico. O como si anduviera encima de una bomba como en la peli de Stanley Kubrick, «¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú». Mola. Porque así es ella la que se mueve, la que trabaja, y mientras tanto tú puedes cruzarte de brazos y pensar en el culo de su mejor amiga. Coincidimos.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza. 

26 de agosto de 2014

Yo he venido aquí a hablar de mi gaseosa


Umbral fue a una entrevista a hablar de su libro y yo he venido aquí a hablar de mi gaseosa; del vale para  la gaseosa que me han prometido en Amazon si me dan  muchas estrellas.

Y me he acordado de Ramón Buenaventura cuando decía  que "el  Ulises hoy no se publicaría”. Y tiene razón.  “En un momento en el que se impone la dictadura del lector” –añade-, “reivindico  la libertad absoluta del escritor como la que tuvieron Joyce,  Cervantes, Pruts, Camus, etc”.   

O Henry Miller, añado yo. Hay que escribir lo que tienes que escribir, tanto en columna o libro sin importante las modas, las mojigaterías,  ni qué pensarán de ti porque si no,  te pones a escribir  de espadachines, costureras, espías o misterios de 4º Milenio. Literatura de usar y tirar.  El que más votos  tiene (se puede votar hasta el 15 de septiembre),  es el autor de una novela de zombies, cómo no. 

Pero si la libertad del escritor es sagrada,  también lo es la del lector para no comprarla o leer lo que le salga de los cataplines. Así que nada que objetar y que cada uno lea lo que le hace feliz.  Yo me inicié en la lectura con Emilo Salgari que escribía novelas del Oeste. Pero muy buenas.



Ahora ya no se vende ni Emilio Salgari, ni los cuentos de los hermanos Andersen o Grimm, ni las Aventuras de Guillermo del genial Richmal Crompton cuya colección completa de treinta y tantos volúmenes me devoré en un verano. Son otros tiempos y gustan otras cosas, muy respetables,  porque no soporto los cánones. Ni a los que los establecen. 

Pero yo he venido aquí a hablar de  mi gaseosa, o sea, de mi libro.

Y como os habéis portado muy bien  hasta el día 30 os podéis bajar mis tres anteriores novelas completamente gratis. Más no me deja Amazon.

La actual sólo vale 1,53 euros (no puedo regalarla, aunque el precio es simbólico, obviamente). Para bajaros las gratuitas y la de pago tenéis que hacer lo que pone en estos enlaces de abajo. Sé que es molesto, pero el futuro no es el papel sino los lectores electrónicos. Una una vez comprado el libro os envían unas instrucciones con estos enlaces para descargarlo. Y los enlaces también valen para los tres libros hasta el día 30 de agosto.

Para conectarte y bajarte el libro con red inalámbrica, es decir, dejarlo encendido y que se baje sólo, leer esto: Y la ayuda general para bajártelo según tengas tableta, móvil o lector de eboks, está aquí.
 
Mil gracias de nuevo. 

24 de agosto de 2014

Jugar

Llega la feria y como deberíamos tener la fiesta en paz, hemos procurado dejar a un lado la política (y el sexo) y buscar alusiones al ‘Discurso del método’ de Descartes o la ‘Crítica de la razón pura’ de Kant, eso pretendes, pero de pronto te das de bruces con una chica que te mira desde su web y te pregunta: ¿Qué hace el chico después de hacer el amor contigo? Pues no sé, le contestas: ¿Llamar a su hija para avisarle de que llegas tarde?...

Alexandra es una experimentada sexóloga y se refiere a si él se queda dormido, si te da un beso, si enciende el clásico cigarro o si te dice: «date la vuelta, cariño, que no he terminado la faena», que es lo que hacemos algunos.

Gracias a esta chica me he enterado de que existe el «brassiere push-up» que todavía no sé qué coño es. Y el traductor de Google sólo te dice que ‘brassiere’ es un sujetador (en francés) y ‘push up’ es ‘hacer subir’ (en inglés). Esto de ser mujer es muy jodido. Hay que saber idiomas.

La experta aconseja a las chicas que para reanimar la relación agobiada por la rutina, ‘se atrevan a jugar’. Y da sugerencias como la de ejercer de dominador/a: «Con un pañuelo vendas los ojos de tu pareja o puedes usar unas esposas para atarlo a la cama. Quien asuma el papel de dominador podrá ‘jugar’ con el cuerpo de su pareja !hasta enloquecerlo de deseo! «¡Anímate a jugar y cuéntame tus experiencias!», nos pide la muchacha entusiasmada.

Bueno, te las cuento: Una vez le dije a una chica que me esposara a la cama y en vez de hacerlo llamó a la policía. Yo creía que era para pedirle prestada las esposas, pero no. Cumplí mi fantasía pero con otra chica porque el poli era una mujer, tuve que irme con ella esposado y meter la mano en el bolsillo para disimular. En el izquierdo que es para donde uno carga.

No funciona, por eso he acudido al apartado de «las fantasías de las chicas», pero te remite al libro que has de comprar. Y nos quedamos sin saber si ellas también tienen la fantasía de hacerlo en la cama de sus papis mientras ellos ven la tele, aunque luego aparezca el padre con ese rollo de ‘mi cama’, ‘mi hija’, ‘mi ginebra’, ‘mis condones’. Sólo saben el posesivo ‘mí’. Son unos neoliberales que adoran la propiedad privada. Tengo que consultarlo con Pablito Podemos.

Tampoco sabemos si las chicas tienen la fantasía de hacerlo en la via del tren cinco minutos antes de que pase el convoy pues da mucha emoción porque al peligro de que te pille el tren mientras disfrutas, se une la cara que pone el maquinista y el traqueteo de la vía mientras llega. Y no tienes ni que moverte. La vía te hace el trabajo.

Aunque yo iba a hablar del ‘Elogio de la locura’ de Erasmo, eso pretendía, lo que ocurre es que ellas te distraen con sus cosas y terminas hablando de sexo. Son perversas.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza. 

22 de agosto de 2014

La espera se retrasa (inicio)

Limpiarte los zapatos aun sabiendo que va a llover, es la actitud más sensata para mantener la serenidad cuando a tu lado la razón desbarra. Qué remedio, se piensa Roberto mientras guarda los aperos de limpieza y tacha la fecha en el calendario, tal y como hacía ávido todos los días a primera hora de la mañana, como si quisiera tirar de la soga para que llegara cuanto antes eso que esperaba que ocurriera, aunque no sabía qué.

Peo que tenía que llegar, seguro, porque si no nada tendría sentido, se decía mientras tachaba un nuevo día en el calendario con la paciencia del que va esculpiendo la piedra de una catedral que sabe que jamás verá terminada. No le importaba, ni le importa, porque incluso se alegra si algún día se le olvida tacharlo pues al siguiente tiene un día extra para tachar. O dos. Y al emborronar varios días seguidos sentía como si adelantara la espera y que lo que tenía que ocurrir llegaría antes.

«La felicidad consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar», había leído en un cartel de un comercio. Fue cuando se cercioró de que había alguien en el mundo que le daba la razón. Luego averiguó que la cita no era de la cajera, sino de Thomas Chalmers, pero coincidía con él (y con la cajera). Él lo esperaba desde siempre, desde que en la adolescencia comenzó a tachar los días en el calendario con el ánimo de que ocurriera aquello que aún no sabía qué era. Tenía los sueños en lata, quizás en aceite de oliva, quizás en escabeche, pero le daba igual. Porque algo tenía que ocurrir aunque no supiera qué.

Habían pasado algunas cosas, es cierto, no podemos ser superficiales y no reconocer que algo había ocurrido porque Roberto Alberola de la Viña había terminado la carrera de arquitectura, se había echado novia, se había peleado, se había comprado un coche, había dispuesto el despacho, había tenido otras novias, se había entrampado en una hipoteca, vivía relativamente bien y todavía tachaba todos los días con la esperanza de que cada día le quedaba menos para el advenimiento de eso que no sabía que era pero que tenía que ocurrir. Era lógico que así fuera. Lo decía Chalmers (y la cajera).


No recordaba la última vez que había sido feliz. Me pilla lejos, solía decir para excusar que todavía anduviera sin emparejar en el padrón, porque aunque el horóscopo llevara años advirtiéndole que si no tenía pareja, esa semana sería la propicia para encontrarla, él ya había dado con ella y salía con Elena, aunque sin plantearse llegar a mirar los muebles del Ikea. Había leído que para ser feliz era imprescindible encontrar a una chica que compartiera unos valores comunes, y era cierto, pero dónde encontraba él una chica adicta al sexo, le solía contestar al que se inmiscuía en su vida privada.

Salía con Elena sólo cuando les apetecía, sin compromiso, porque su más perentoria urgencia era tachar todos los días en el calendario para acelerar la llegada de eso que esperaba con la ansiedad con la que los presidarios tachan los días para ir eliminándolos y acercarse más a la libertad. Pero él estaba libre y seguía aguardando porque hasta ahora su vida se podía resumir en unos escuetos pies de foto. La última chica que amé de verdad se fue y ni me di cuenta, había comentado a sus amigos cuando le preguntaban porque no tenía una novia formal, reglamentaria. No me gusta el matrimonio porque para follar prefiero a las mujeres solteras, añadía socarrón para que lo dejaran en paz porque él no tenía nada contra el matrimonio, lo respetaba mucho y prueba de ello es que todavía no se había casado. Eso decía ufano.

 Podríamos decir entonces que Roberto Alberola de la Viña vivía relativamente tranquilo en un chalet de una urbanización en las afueras; una vivienda de planta baja y principal con jardín y piscina rodeada de pinos que él mismo había plantado y que ya daban buena sombra y algunos piñones. Él cocinaba, lavaba, planchaba y hacía todas la labores domésticas porque su madre lo había educado así y creía como ella, que no hay que asignar roles estancos a los niños y las niñas.


Es lo que pensaban también los expertos pedagogos con los que él suele coincidir porque considera absurdo regalarle a una niña una Barbie y a un niño un Scalextric. A mí de pequeño me gustaban muchísimo las muñecas, solía decirles a sus amigos.

- Pues eso es raro -le reprochaba alguno.
- Pues yo me divertía una barbaridad jugando con las muñecas. Las ataba a un paracaídas y las tiraba desde la terraza.
- Muy divertido.
- Sí, fue cuando constaté que Newton tenía razón, que la aceleración que origina la gravedad es de 9,8 m/seg y que si me tiraba a tiempo de la terraza, caería antes de que la tata se percatara de que me había comido la tarta. Fue también cuando mi madre me llevo al psiquiatra. Por primera vez. Por jugar con muñecas, no por lo de la tarta.

Roberto se solía tomar las cosas a chunga, cuando podía, porque los demás ya se encargaban de joderlas, según solía decir. Y en este chalecito de las afueras se levantaba todos los días y antes de desayunar tachaba la fecha en el calendario como si quisiera arrearle a los días para que se sucedieran con más velocidad y llegara eso que no sabía qué era, pero que tenía que ocurrir. Eso que tenía que suceder y que quizás, tal vez, pudo llegar aquella mañana cuando fue a visitar el edificio de cuatro plantas y entresuelo que estaba reformando y le informaron de la aparición de una una mujer emparedada tras un tabique. Un obrero que tiró un tabique en el sótano, junto a la zona de las calderas, la encontró entre ellos.

(Primera parte del libro publicado en Amazon)

21 de agosto de 2014

La espera se retrasa

Mi última novela "la Espera se retrasa"  se acaba de publicar en la librería online Amazón. Han sido tres años de trabajo, a trancas y barrancas, pues la inicié cuando acabé la tercera en 2011. Y puse el punto y final a su primer borrador el 15 de febrero de 2012. Luego se quedó parada, cogida a ratos y vuelta a dejar. Olvidada. Y vuelta a coger corrigiendo el borrador una y otra vez pero sin orden ni rutina.

Hasta que hace unos meses volví al orden y el concierto y he podido terminar definitivamente lo que acabé un 15 de febrero de 2012. Con trabajo, rutina, orden y más rutina, como siempre, y sin esperar a que de pronto te venga la inspiración. Poniéndote a escribir sin ganas, madrugando hasta los domingos para estar más fresco con la fresca. Al final el parto ha terminado y la he publicado en Amazón.es  en formato digital para tabletas, móviles y lectores eBook. Pero se puede leer en el ordenador bajándose un programa gratuito.

Sólo cuesta 1,53 euros y. según me dicen. si recibe muchos votos (muchas estrellas) te dan un vale para una gaseosa. Y si les gusta se publicará en papel en España y Estados Unidos. Pero eso lo de menos. Lo importante es la gaseosa y la satisfacción del trabajo bien hecho, cuando has dado lo mejor de ti no importa fracasar porque siempre hay alguien mejor que tú. Hay que ser humildes. "Da igual. Prueba otra vez. Fracasa otra vez. Fracasa mejor", que decía Samuel Beckett. Y ya estoy fracasando mejor porque tengo en ciernes la quinta.

Cuando era niño y acudía a la biblioteca del Camino de Murcia, buscaba por orden alfabético los autores y me decía, aun siendo niño: “Algún día habrá aquí una novela mía”. Y ahora mismo hay dos en papel y otras dos en tiendas online. Cuatro en total. He cumplido sobradamente mis sueños de siempre y puedo morir tranquilo. 


Y una vez acabado el trabajo toca divertirse unos días. Me lo merezco pues he estado encerrado trabajando un montón. Para mí esta novela ya está olvidada y he puesto las primeras líneas de la siguiente, la quinta. Para fracasar mejor. Pero será para el otoño. Si sobrevivo. Ahora hemos llegado a puerto tras una dura travesía. Y toca divertirse.


Sipnosis.-

“La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar”, según nos recordaba Thomas Chalmers. Y a esa esperanza se aferra el arquitecto protagonista de la novela cuando tacha los días en el calendario con la ilusión de que llegue pronto eso que espera para ser feliz, aunque no sepa qué es.

 Y mientras aguarda va tachando los días en el almanaque y tiene que afrontar la aparición del cadáver de una mujer emparedada en el edifico que reforma, que pudo ser asesinada, y que se oponía al proyecto pues quería mantener el espíritu del creador. Los demás vecinos no se ponen de acuerdo en cómo se han de colocar los nuevos tabiques, discrepan, mientras el arquitecto proyecta una y otra vez su nueva ubicación aun sabiendo que el edifico, como el mundo, se puede mejorar pero sin poder tocar los pilares y los muros de carga, es decir, la libertad del ser humano.

Al protagonista se le complica más la vida cuando lo acosa una chica sumisa que quiere dominarlo y se ve además obligado a investigar la muerte de varias personas en una peligrosa curva, incluido su mejor amigo, que la policía achaca a una “viuda negra”. Y mientras lo hace se queda prendado de otra compañera que lo seduce pero que tiene un vicio, confesable, que lo puede llevar a la perdición. Pero él sigue cambiando tabiques del edificio en un tejer y destejer que lo mantiene preso, como Sísifo, en una obra sin fin, mientras sigue tachando con ansiedad todos los días en el calendario para acelerar que llegue eso que debe hacerlo feliz.

Quizás sea la chica que quiere ser ‘suya’ o la compañera con un vicio muy confesable que lo hace ‘suyo’. O la tremebunda sospecha de que en realidad eso que tiene que llegar para ser feliz es lo que ya han conocido los suicidas y por eso se quitan la vida pues ya saben que lo que se espera no merece la pena, no merece la vida. Pero el protagonista, por fin, deja de tachar los días en el calendario.

La novela trata con ironía y mordacidad el existencialismo humano, los pecados capitales o la entrega por amor mientras un daltónico suele discutir con un amigo sobre el color de un semáforo y suenan reiteradamente las campanas de una iglesia llamando a misa.