30 de noviembre de 2005

Lencería: últimas tendencias

El mundo de la bohemia artística de los años treinta y cuarenta cobra vida en las nuevas propuestas de los modistos para la próxima temporada. Asistimos al redescubrimiento de la lencería de toda la vida con la irrupción de las medias con costura, las fajas, los tacones de aguja, los ligueros o los body de tul transparente. Para un espíritu sexy que opta por la lencería femenina y refinada, acompañada de unos zapatos de tacón que te permitirán pisar firme y sentirte segura porque él no se podrá zafar de tus encantos y se sentirá prisionero de tu atractiva personalidad. Para las adeptas al refinamiento retro que se dejan seducir por esta fajas con medias con costuras estilo camp que atraerá la atención de tu hombre, lo cogerá por sus sentimientos más nobles y lo atrapara el la trampa de tu encanto. Más o menos. Tampoco hay que ser muy literal.

29 de noviembre de 2005

Cenar y echar un polvo

Más de la mitad de los españoles han invitado a cenar para tener sexo, según una encuesta publicada hace poco. Pues vale. Qué generosos. Yo las invito a un cartucho de pipas y a sentarnos en un parque para ver cómo comen las palomas. Es que es más romántico, se puede mirar la luna y todo eso. Y se ahorra. Y además así les evitas que engorden y les facilitas que guarden la línea. Es por su bien, aunque ellas no lo comprendan, te acusen de agarrado y te prodiguen esa sarta de improperios que suelen decir las mujeres cuando les anulas las tarjetas de creído. Y además, eso de de invitarlas con el fin de echar un polvo es una falta de educación y queda muy feo. Vamos a cenar, prenda, que quiero echarte un polvo, te podrías decir. Y eso queda poco fino. Es una ordinariez. Y además si cenan mucho con eso de la digestión se pueden quedar luego dormidas, aunque a mí me consta que algunas también se quedan dormidas aunque hayan
cenado poco. Es que ellas son de aquella manera, poco románticas y si las subes en brazos se te duermen y todo y luego tienes que acostarlas, arroparlas y contarles un cuento. Es mejor tenerlas en ayunas porque es sabido que el hambre agudiza el ingenio y si saben que después del polvo cenan, están más activas y no se duermen. Una gozada. Tampoco digo yo que haya que matarlas de hambre, qué va, pero tenerlas un poco hambrientas agiliza los trámites y las vuelve más sensuales. Más putas. Y además adelgazan. Y no se duermen. Son todo ventajas. Un día de estos me echo novia y todo, y aplico el método de hacerles pasar hambre. Seguro que triunfo. Aunque en vez de preguntarles aquello de si estudian o trabajan, tendré que preguntarles: ¿tú eres de mucho comer o te avías con un boniato?
Pie de foto.- A mí que no me digan, pero la chica de la foto de arriba tiene una mirada sensual, apasionada, lasciva y voluptuosa. Una mirada de querer cenar. Y cuanto antes. Está pidiendo cena.

28 de noviembre de 2005

Se acabó

Esperaba que este Papa, de más lustre intelectual que el otro, de mayor preparación y lucidez teológica que el anterior, corrigiera anacrónicas estupideces como prohibir o no recomendar el uso de anticonceptivos. No ya para prevenir el SIDA que es lo más primordial, sino por sentido común incluso para los adolescentes. Es lo que yo recomendaría a mi hijo y lo castigaría si un vienes por la noche no sale a la calle con condones. Pero no. Ellos no; ellos no aman a sus hijos e insiste cerriles en su ofuscación al dejar muy claro que no están considerando introducir ningún cambio en la oposición de la Iglesia Católica a la anticoncepción. Pues lo siento. Se acabó. Ahí os quedáis en vuestra cátedra de Moisés, abrirme las puertas del infierno, buscarme hueco y palco porque creo que voy a sentirme orgulloso de ser condenado. Y a lo mejor allí nos vemos porque lo de Dios os es ajeno pues ciegos a la verdad, tapados a la realidad de la vida, "sólo sabéis liar pesados fardos y echarlos sobre las espaldas de los demás, sin empujar ni con un
dedo" (Mateo 23, 4), para luchar contra el contagio del SIDA con métodos racionales y seguros en vez de con curiles e infantiles criterios humanos de castidad y abstención. No tratamos con niños, sino con seres humanos.

Pero se acabó, “letrados y fariseos hipócritas que pagáis el diezmo de la hierbabuena, del anís y del camino y descuidáis lo más grave de la Ley: la justicia, el buen corazón y la lealtad (…) Guías ciegos que filtráis el mosquito y os tragáis el camello” (Mateo 23,23). Allá vosotros. Pero se acabó. Mi conciencia me dice que no puedo estar con quien descuida lo más importante: la justicia, el buen corazón y la lealtad porque estáis ciegos a la realidad, a la verdad que es de este mundo. Y mata. Sigo envidiando y respetando mucho a los católicos que sé que hay muchos, y buenos, pero vosotros ahí os quedáis filtrando mosquitos y tragándoos camellos. Y aquí cuelgo mi tesis en vez de clavarla en el pórtico de la iglesia de Todos los Santos de Wittenberg. No me pilla a mano. Nos vemos en el infierno.

27 de noviembre de 2005

Pantorillas y medias 'vintage'

Escatimar en la compra de ropa podría ser lamentable para la mujer que se jacte de su feminidad, por lo que antes de decidirte por la compra de un producto u otro deberías tener en cuenta que no estás haciendo un gasto, sino una inversión que se verá reflejada en el ambiente que te rodea, además de convertirte en la envidia de quien te mire. Por eso hemos diseñado para ti estas medidas de rejilla que esculpirán tus pantorrillas en un estilo camp que no considera la tradición un elemento de ruptura. La naturalidad no es solo una forma de vestir ya que continuamente se convierte en una forma de ser y con estas medias conseguirás sentirte segura y deseada pues su estilo ‘vintage” de los años cincuenta te dará el toque clásico y a la vez elegante y sofisticado.