13 de diciembre de 2015

300

Cuando ellas ven cine erótico se fijan más en las mujeres que en los hombres, eso dicen, y es normal pues a mi me pasa lo mismo. Incluso con el erotismo lésbico pues el 21,3% de ellas también lo prefiere, pero se lo callan cuando podrían hablar con su pareja para comprar una camisa de cuadros y montarse un cuadrito ‘lesbian chic’ que tanto nos gusta a los tíos; esa chica andrógina de pelo corto y lacio, cuello estilizado y camisa de cuadros, según advierte Rosa Palo.

Es lo que hay. O debería haber, porque un servidor se va a callar durante algún tiempo porque no tengo nada nuevo que decir y ya nos avisaba el director de orquesta Herbert Von Karajan que el arte de dirigir consiste en saber cuándo hay que abandonar la batuta para

no molestar a la orquesta.’

Y además ya tengo todo el pescado vendido, la obra hecha y la vacuna contra la gripe bien puesta. Todo está ya escrito y repetido en 4 novelas y 300 columnas (más otras 100 en La Prensa Local). Y por añadidura los debates parlamentarios se han trasladado a la tv o los ‘muros’ del ‘face’ o ‘tuiter’ donde se venden motos, muñecas de plástico ecológicas y tanques a pedales.

Ya no se oye la exaltación de la prima de riesgo, la crisis de Grecia, las peticiones de rescate por parte de bancos, grandes empresas y periódicos, pues nos preocupa más quitar los belenes de los centros públicos. Incluso los venezolanos han barrido el populismo 4.0. Pero el deporte de quitar belenes se mantiene, aunque no lo practiquen en función de la razón, sino en razón de joder a otros que es el deporte favorito en España.

Un deporte de la sinrazón que ha minusvalorado la filosofía de la Enseñanza, aunque la filosofía trace el camino y la ciencia lo asfalte. Uno le ha buscado desde muy niño el sentido de la vida y me he topado con que el único sentido de la vida es ‘pasarrateárla’ buscándolo. Pero la gente no quiere leer angustias, sino que le alegren la romería hacia la muerte. Lo ha reconocido hasta Vargas Llosa que está convencido de que la novela contemporánea «degrada la tradicional; solo entretiene».

Así que han afeitado la filosofía no vaya a ocurrir que la gente se de dé al vicio de pensar y después de todo ya nos advertía Cioran que el ‘sentido de la vida’ no tiene sentido porque su sentido es no tenerlo. Ni buscárselo tal que hacía mi perro Trosky pues él no le buscaba ningún sentido y vivía en su felicidad animal de olerle el coño a la perra que pasaba, reproducirse, comer y vivir el gozoso regocijo de no hacerse preguntas y no tener religiones ni otros apegos.

Un comportamiento muy racional de los animales irracionales. Paradojas de la vida: hemos pasado del mono irracional al ser humano racional que quiere volver a ser irracional para no buscarle sentido a la vida, como el mono. ‘No pensar y cultivar el jardín’, según Voltaire.

Es lo que hay, ya digo, porque cuando no tienes nada nuevo que añadir mejor te callas. Estoy seguro de que los jóvenes tienen más cosas que decir. Feliz Navidad.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza. 

7 de diciembre de 2015

1 a la semana

Según este reciente estudio y bla, bla, bla, hacerlo una vez a la semana es bueno para la pareja. Es cierto. Yo siempre se lo he dicho a las chicas, pero ellas dale que te pego al cante y porfían con eso de que ya no me deseas, ya no estoy tan buena como hace años, etc, etc, etc. Y tienen razón, qué le vamos a hacer.

El amor lapidario labrado en granito «para siempre» a veces dura menos que el garabateado en la arena de la playa donde lo baten olas y tormentas. Y las promesas se las lleva el viento.

Ahora nos tienen prometido que a partir de enero tendremos, por fin, la ‘unidad pediátrica’ en el hospital Lorenzo Guirao: una promesa tan fiable como el hecho de que en las farmacias no existían utensilios para la prevención del cáncer de colon, dos días antes de la cita.

O como las promesas de concordia y consenso que suelen hacer los políticos: esos seres humanos que no han leído a Kant y se dan encarecidos la mano aunque no sea a favor de…, sino en contra del Trasvase Tajo-Segura tal que han hecho los mandamases de Castilla La Mancha y Aragón. Pues que bien. Queremos concordia, salimos juntos a protestar por

un atentado pero el agua es nuestra, esto es mío y esto es tuyo y no te dejo jugar con mi juguete electoral.

El trasvase del Tajo llevaba treinta años funcionando sin ningún problema hasta que llegaron los socialistas al poder, decidieron acabar con el del Ebro para que Carold Rovira les diera los votos para gobernar, y comenzaron los problemas porque los manchegos dijeron que si los catalanes se negaban a vender el agua que ya iba directamente al mar, ellos tampoco la querían vender porque se la cogía a mitad del cauce.

Y hay que volver a insistir una vez más que el agua no se trasvasa, sino que se vende, que los murcianos pagan el agua, pagan la solidaridad y el "favor" que le hacen al vendérsela, cosa curiosa. Porque no dan solidaridad; la venden y la cobran. Pero los bucéfalos insisten en que el agua que viene a Murcia se debería quedar en Castilla la Mancha o Aragón (en caso del Ebro), aunque sea para regar campos de golf con el fin de evitar allí la despoblación. Que es una falacia, porque si tú pones allí un campo de golf los turistas se te mueren de frío y si plantas lechugas se te hielan debido al clima.

Ellos no pueden hacer con el agua los milagros que hacemos en Murcia por la misma razón por la que los murcianos no pueden disponer del vino de Rioja, jamón de Jabugo, percebes gallegos o espárragos de Navarra.

La huerta y el clima de Murcia son de Murcia y no se puede exportar a otras regiones, aunque tengan agua, porque no lo permite el sentido común, el mercado, ni el clima. Esa es la cuestión. Aunque la culpa es de los memos del PP por haber aceptado una reducción del trasvase del Tajo a cambio de aprobar el del Ebro, que luego se fue al carajo. Con los políticos ni una vez a la semana. NI uno cada cuatro años.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza. 

29 de noviembre de 2015

Prójimo

Los yihadistas mantienen a Bruselas en estado de sitio sin disparar ni un tiro. Es lo que hay desde que más de cien ciudadanos fueran masacrados en Paris por esos que sueñan con otros cientos de huríes en el paraíso de Ala es grande, a tanto el kilo de asesinato. Aunque suponemos que las 72 vírgenes que les tienen prometido podrán llevar cinturón de castidad por si las moscas y si por un casual Ala aparece y es grande. ‘No me mueve mi Dios para quererte el cielo que me tienes prometido’, auguró Santa Teresa en plan cristiano.

Mientras tanto podría reunirse la ONU por ve si por primera vez sirve para algo. O por si consigue que no mueran diariamente miles de cristianos en el mismo lugar de autos. Porque Alá es grande pero sus cerriles adeptos son unos enanos que necesitan el pensamiento ya pensado, en potitos, antes de tomar la Bastilla. Tan enanos o medianos como esos tacones que se han puesto otra vez de moda.

Adiós a las alturas: mantén el equilibrio con los 'kitten heels', nos aconsejan enfemenino.com, porque la moda de los altos tacones de aguja decae en favor de estos tacones medianos que tanto exhibió Audrey Hepburn y que parece que son más cómodos. Estupendo, o sea, pero los fetichistas de toda la vida seguiremos babeando por los tacones de aguja, aunque por fuera de la cama use bailarinas. Aunque ellas no lo hacen por comodidad sino porque son

malas y con tal de jodernos no les importa paracer más bajas.

Tal que la alcalde de Madrid, señora Carmena (lo de señora es un decir); juez y mater amantísima de los desheredados que va a ceder a los okupas un palacio de 1926 situado en la calle Alberto Aguilera.

Y sus papís tan contentos porque sus nenes están a buen recaudo pues los españoles les pagan la casa y el Hogar del Guía del Patio Maravilla; una comuna en Madrid donde todavía no ha salido ningún Picasso, ni un Quevedo, ni un tenor que haga un gallo en un !Viva Cartagena!

La cuestión es que el 10% del palacio lo ocupa el Samur (las urgencias sanitarias); un servicio público de salud que pagamos todos y que tendría que ser desahuciado para privatizarlo y entregárselo a unos enchufados que tienen el capricho de poner las tonterías ‘en común’. Y en palacio. Lo privatizan para unos pocos.


Yo creía que eran tontos ‘vulgo Vulgaris’, pero en realidad son unos listorros Fotoshop que se aprovechan de la ‘espiral de silencio’ porque si denuncias esta caprichosa estafa capitalista te escupen en la cara. O se cagan en tus restos y cagarse en algo y en España, da trienios, aunque sea una sea ordinariez que algunos medianías utilizan sobre vírgenes y guardias civiles, para esconder que son unos caricatos fracasados que no valen ni un bufón, ni un pito, porque en realidad son unos mediocres que no costarán ni con tiza en las páginas de la historia.

Y lo saben. Y lo sufren. Yo ya lo pasé. Es duro descubrir que eres un mediocre cuando siempre has querido figurar en el ‘sin parangón’ de la gloria y no llegas ni a meter a las 132 víctimas de París en un cenicero tras una gira por el Palacio Maravillas.

15 de noviembre de 2015

Adelgazar

Tengo un ex amigo que pretende patentar un método de adelgazamiento que se basa en dar disgustos. Si el prójimo o prójima, el electricista y el electricisto, el pianista y el pianisto, lucen de pronto amondongado pues vas, coges y le das un disguto. Y te adelgazan de 10 a 15 kilos en unos dias. Pongo por testigo a la báscula. Funciona. Eso dicen.

Y quizás tenga razón porque mis jefes siempre han sido muy delgados, ahora que caigo, pero supongo que no me reconocerán el mérito. Es que hay gente que se arrima a un servidor que se conoce que es propensa a delgazar, le dije el juez togado cuando me acusó de adelgazar a un teniente de navio.

Y tenía razón porque con mis ansias perfecionista me cargué en alta mar unas cuantas botelllas Niskin, sin posibilidad de arreglarlas. En la Marina está ya todo inventado, me decía el mayor Gago. «Si funciona no lo toques», añadía. Y no se refería a la Constitución que ahora quieren revocar o cambiar como si fuera un traje de temporada, sino al hecho de que siempre hay un listo que quiere afinar más el piano.



Tuvimos que volver a puerto, gastar gasoil, dietas, comida, pertrechos y práctico de puerto. Y todos salieron alborozados a celebrar la repentina arribada menos yo, por razones obvias. Aquí no es que esté todo inventado, queda muchísimo por innovar, pero no podemos perder el tiempo discutiendo lo obvio. Cansa, aburre. Y sufrimos un bostezo de tal cuantía como el de esos matrimonios que llevan casados muchos años y que cuando se sientan en una terraza miran cada uno para un lado, bostezan y se aburren. O uno de ellos lee el periódico deportivo mientras el otro mira a los que pasan. Sin hablarse. No tienen nada que decirse. De solteros en más emocionante.

Es lo que hay porque recuerdo que cuando éramos mozos, hace siglos, a un servidor siempre lo ponían en los guateques con el tocadiscos y las chicas acudían a mí muy cariñosas con frases alentadores como «cariño, pon este disco». «Cielo, pon esta canción». «O prenda, ponte una de fulano». Eran muy cariñosas y por eso me extrañaba de que en queriéndome tanto, como me querían, bailaran con otros.

Quién entiende a las mujeres me preguntaba yo entre disco y disco, entre canción y canción a 45 rpm. Quieren darme celos, me decía ufano. Y seguía poniendo discos mientras ellas bailaban con otros.

Lo comprendí, más tarde sí, pero no es una cuestión de la que uno esté muy orgulloso y prefiero dejarlo así porque por aquí es todo tan mediocre y previsible que hasta el rey se afana en el empeño cuando declara lo obvio para quedar muy mono y apañao, y nos advierte de que el desarrollo «ha de ser sostenible» (efecto Forer).

Y su esposa, Mistress Leticia, que nos reprende con aquello de que tirar la comida es cosa de gente muy mala, con el hambre que hay en el mundo (efecto Forer otra vez). Un día de estos nos encomendarán que ayudemos a los ancianos a cruzar los pasos de cebra, días y ollas. Quizás por esa la reina esté tan delgada. De los disgustos que le damos los malos españoles.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza.