31 de octubre de 2012

Tacones altos, stilettos y culo levantado


“Dadle a una mujer el calzado apropiado y conquistará el mundo”, este pensamiento de la actriz Bette Midler compila todos esos milagros que cada día obran unos buenos tacones. Estilizan las piernas, levantan el trasero, nos regalan esos centímetros que nos faltan y, todo esto junto, le da alas a nuestra autoestima. Elevadas a 10 (o más) centímetros del suelo nos sentimos capaces de todo. Y por eso nos negamos a renunciar a ellos.

De la revista "Mujer hoy" 

27 de octubre de 2012

Manías

Los talibanes han tiroteado a una chica de 14 años que defendía el derecho de estudiar. Aquí los alumnos te tirotean si los obligas a hacerlo pues estamos a la cabeza de Europa en fracaso escolar, según la Unesco, pese a que somos uno de los países que más invierte en Educación. La letra con sangre no entra, pero tampoco entra con dinero. Por qué. Porque sí, porque somos unos ceporros. Y maniáticos. Todos.

A mi me cautivan las chicas que conducen tractores, cortan leña, lucen coleta y camiseta blanca con tirantes. Y además se ponen en jarras. Por qué. Porque sí. Manías. Puro fetichismo. Y no me gustan las que se expresan en los chat de Internet con ‘emoticones’ (imágenes de caritas con gestos), para dar a entender su estado de ánimo. Una falta de comunicación porque si estás enfadada lo dices. Si estás contenta también. Si quieres hacer un guiño utilizas la ironía. Y si estás disfrutando también lo dices: «Me cooooooorro». No es difícil, joder.

A veces hay que repetir lo obvio para que los niños, los papis y los políticos lo entiendan. Así que habrá que recalcarle a los sindicatos, patronales, partidos y demás sectores, subsectores, asociaciones, patronazgos, casas de juntas, gremios, liberados, jefes de sucursales territoriales nacionalistas etc., etc., que pueden hacer lo que les pete; llorar, rabiar, patalear (o convocar una huelga general para el 14N), pero o España paga la cuenta, la deuda, o no

te sirven más. Pasa como en los bares.

Y si no pagas no te venden más equipamiento para los quirófanos, ni te sirven medicinas, ni te venden folios para los colegios, ni te dan la Visa Oro para que los políticos se vayan de putas. O pagas o cierras. O desempeñas España y pagas lo que has derrochado al darte el gustazo de tener más políticos que policías, médicos y bomberos (juntos), o te cortan el pienso.

Así que quizás deberíamos colocar en la frontera un cártel con un «Spain, rebajas por liquidación». Y cerrar el negocio, nunca mejor dicho. O vendérselo a la Merkel, porque según una encuesta realizada entre españoles y que ha sido publicada por el periódico Wall Street Journal, el 50% confía más en Merkel para sacarnos de la crisis, que en Rajoy (3%). Para que veas.

Un Rajoy que aunque ha ganado en Galicia, lo va a tener peliagudo en las próximas elecciones porque aquí nadie es inocente. Y nadie quiere asumir responsabilidades ni decir la verdad. Por ejemplo que hemos estado embaucando al pueblo con el reino (de Jauja) en la tierra (Nietzsche), porque la Constitución dice que todos tenemos derecho a una vivienda digna, pero no habla de que tenga que ser «en propiedad».

Podemos vivir dignamente en alquiler como hace el 70% del resto de Europa, pero esa hazaña no parece posible porque somos diferentes, es cierto, ya que la Merkel vive en un piso normalito de un acomodado barrio de Berlín (maniática que es ella), mientras nuestros jefecillos de tribu de provincias duermen o trabajan en palacios, faltaría más, que para eso somos del Sur y nos gusta rebañar la vida. En palacio, como Valcárcel. Otra «conquista social histórica». No somos maniáticos como ellos.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza.

21 de octubre de 2012

Capullos

«En mi tierra desierta, tú eres la última rosa», le comenté yo a una chica, citando a Pablo Neruda. «Pues tú vas a ser mi último capullo», me replicó ella con suma crueldad.

No tienen corazón y sólo quieren chicos «atractivos y fácilmente intercambiables». No entienden que no todo en la vida es sexo en la cama, sino que a veces se puede pasear cogidos de la mano o ir juntos al cine. Con lo bonito que es llorar con los finales felices de las películas, mientras ella se sube las bragas.

Tampoco lo entienden los políticos que nos han dejado a los pies de un rescate que ya está listo cocina, porque sigue amontonándose la deuda de las administraciones públicas y de las cajas. !Que no metan dinero en los bancos!, claman las criaturicas. Pero ese dinero no se ha metido en los bancos, sino en las cajas (Santander BBVA y otros, que son privados, no han recibido ni un duro).

Y se ha descorchado de los ‘malditos mercados’ (o de Europa), porque el Gobierno no tiene ni 20 céntimos. Ni sabe el valor que tienen. El año que viene pedirá prestados 207.173 millones, una minucia, aunque al menos, tras meter la morterada en las cajas, éstas se han nacionalizado, son de todos los españoles y nos hemos hecho cargo 

de unos desahucios que pagamos todos.

Unas cajas que fueron fundadas como Monte de Piedad, sin accionistas, para que sus beneficios fueran a los necesitados. Ahora esas perricas han ido   a los políticos, empresarios y sindicalistas que las dirigían y que las han saqueado con sueldazos y pensiones multimillonarias e inversiones majaderas en aeropuertos sin aviones, AVE sin pasajeros, ladrillazos rumbosos y autopistas quebradas. O concediendo créditos a tutiplén (para ocultar sus derroches inversores), a gente con trabajo eventual que se hipotecaron sin poder. Y sin deber.

Sin encomendarse a Dios, ni al cura Salas, que llega, va, coge y se muere, a su bola, como siempre. Ya descansa en paz, aunque no va a dejar descansar ni a Dios, en el cielo.

Antes nos quejábamos que no daban créditos sin avales. Luego los dieron a mansalva, y sin aval, y ahora nos toca a los demás pagar ese jolgorio dicharachero mientras el gobernador del Banco de España, responsable de su inspección, se enjugascaba haciendo planes para su futuro pues cobra 11.000 euros al mes.

 Pero la culpa es de los banqueros (con chistera), y así tapamos las trapacerías de los gerifaltes que nos han prometido un paraíso en la Tierra que es una filfa, una tremebunda estafa. Excepto para ellos. Para los demás vienen los desahucios del paraíso, como Adán y Eva pillados con la manzana del crédito fácil.

Nos habían certificado la Utopía cuando los Reyes Magos son los papás. Siente uno chafarle la ilusión a los inocentes, pero es muy fácil prometer el paraíso en la Tierra cuando vives de nómina fija y a cobijo del carguico público. Todos te aman. Pero cuando el paraíso ha resultado una burbuja, la culpa es del perro que se ha comido mis deberes, señorita. Así que es verdad: «Después de Auschwitz no hay lugar para la poesía» (Adorno). Somos unos capullos. Aunque algunos más que otros.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza.

20 de octubre de 2012

Dita von Tease, fethis, por Nueva York


Menos mal que a los fetichistas nos queda aún el consuelo de ver a Dita von Tease a cuerpo limpio por las calles de Nueva York, ataviada con esa ropa, calzado y lencería que jamás debería de haberse dejado de usar.  Aunque ellas se nieguen porque dicen que es incómoda.  Y a nosotros qué nos importa.

!Vivan las caenas!, digo, vivan los corsés, las faldas de tubo, las medidas con talón cubano y costura, las medidas de rejillas, los zapatos de alto tacón o stilettos, etc, etc.