29 de octubre de 2017

Peajes y selfies

El gobierno y demás partidos constitucionalistas han comenzado a aplicar el artº 155 y España no se ha hundido en el mar, ni se han producido aludes de nieve y yo sigo soltero y sin compromiso. Tan sólo se han producido el resquemor de algunos cabreados y ofendidos, pero no importa porque ya sabemos, desde niños, que contra el cabreo ´pastillas Jódete´.

En cualquier caso ya están suficientemente advertidos del precio del peine, con la huida de más de 1.500 empresas (incluida Invacare que dirige la prima de Puigdemón), y la obligación de pagar al contado a los proveedores porque no se fían. La Utopía se ha hecho carne. Y duele.
Aunque algunos hayan tenido la suerte o desgracia de que sus ancestros hayan follado en Cataluña (incluida mi familia que creo que procede de allí), pues sabemos que si hubieran nacido en Nigeria estarían ahora subidos en una palmera cogiendo cocos o rebelándose contra el jefe de la tribu porque quieren que su palmera sea independiente del palmeral. .

Así que nos refugiaremos en el humor porque un atracador ha exigido salir de una cárcel catalana tras la declaración de independencia, según El País. Lo pide al juez porque la Generalitat, que le custodia, no reconoce las leyes españolas. Alguna razón tiene el mengano y sinrazón tienen los perenganos independentistas catalanes que pretendían incluir en la nueva Arcadia una amnistía encubierta para Pujol y los corruptos del 3%.

Mientras tanto ´jarto´ de Cataluña he ido ojeado por encima los periódicos y me he encontrado con la ´buena nueva´ de que los constructores quieren cobrar un peaje en las autovías ya construidas (pongamos que la de Cieza a Murcia) para sacar dinero y construir

más obra pública que, como es natural, construirían ellos. Tontos no son. Sería un doble peaje pues la autovías se construyeron con dinero público, con nuestro dinero, y ahora habría que volver a pagarlas.


Son los vivales que tratan de exprimirnos a todos para forrarse sin riesgo alguno porque un viaje a Murcia costaría 4,3 euros. «La avaricia es un continuo vivir en la pobreza por miedo a ser pobre», decía no recuerdo quién. Pues eso. Estos constructores de autovías son los que han dejado una enorme púa de 2000 millones que ha tenido que pagar el Gobierno rascándonos el bolsillo. Ahora será el Estado el que se haga cargo de ellas, como unas autovías más y es probable que dentro de unos años los avispados constructores vuelvan a querer cobrar peaje para llevarse el dinero público.

Así anda la cuestión (Cataluña aparte) porque ningún empresario se arriesga pues sabe que tiene el colchón del Gobierno. La trapecista Pinito de Oro trabajaba sin red. Era más valiente. No ocurre tal cual con los supremacistas catalanes que nos chulean con este juego de rol independentista, sin miedo, porque saben que un estado democrático europeo, como el que ellos odian, jamás dejará caer a una zona de España. Pero ya tienen su selfi histórico, cuernos incluidos.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza.

26 de octubre de 2017

Cataluña declara la independencia y uno aconseja...

Puigdemon y demás secuaces declaran está tarde la independencia y uno  aconseja que se acaparen esponjas de mar para la regla porque van a subir de precio y pueden ser un buen negocio.

22 de octubre de 2017

PuigNerón

"Es un paso muy importante que hay que dar en algún momento y que por suerte no tiene vuelta atrás”, lees en un periódico digital. Dios mío, de qué se trata, te preguntas enervado. ¿Será que tengo que seguir buscando dinero para publicar la nueva novela?... ¿O quizás ocurre que tengo que volver a coser los botones como ya hacía en la Marina?...

Y sigues leyendo, pero no; gracias a Dios. Se trata de cuál es el mejor momento para tirarte el primer cuesco delante de tu pareja. Pues qué bien; pero los supremacistas catalanes se lo han tirado en la cara de todos los españoles en el peor momento. Les da igual porque se conoce que no han leído a Ciceron: ´La libertad no consiste en tener un buen amo, sino en no tenerlo´. Y no queremos amos que quieran alicatarnos con la dictadura de sus sueños ´por tu bien´, que es el mantra del que echan mano todos los mediocres. Puigdemont aboga por el diálogo cuando no tenemos suficientes médicos ni enfermeros para dialogar con tanto psicópata.

´La huida de los grandes bancos fue una cascada de agua fría sobre el entusiasmo de muchos independentistas, que se declaraban dispuestos a dar todo por la patria salvo su cuenta de ahorro´, según el New York Times. Todo por la patria salvo las perras, que hasta ahí podríamos llegar, joder, que con las cosas de comer no se juega. Esto no lo dice el NYT, sino el que suscribe.


Lo último que sabemos es que han metido en la cárcel a los «jordis» por promover la secesión, mientras Puigdemon toca la lira, como Nerón, y las empresas huyen de su país de cromos y pegatinas. Bien hecho, aunque las melifluas secesionistas se pongan de morritos y

ya no se ajunten. No ´problemo´, porque si a estos autistas supremacistas les da un vahído que tomen tila. Y a llorar a Fátima. O a Lourdes que les pilla más cerca. Por ahora los jueces ya han perdido el miedo y dos despreciables sediciosos están en la cárcel. Dice PuigNerón que ya hay presos políticos, pero esto es un insulto a Marcelino Camacho (proceso 1001) y otros muchos que lo fueron para traer la democracia que éstos escupen, roban y pisotean. Incluidos los niñatos Logse de Podemos que también lo suscriben.

Porque hasta ahora PuigNerón, ha hecho orejas de mercader y el Gobierno le dio hasta el jueves para que deje de tocar la lira mientras la gente huye de su reino con la pasta. Más no sabemos porque esta columna se entregó el miércoles; pero cabe recordar que hasta la revista satírica francesa ´Charlie Hebdo´ se descojona de PuigNerón: “Si existen unas 200 lenguas en Europa, ¿por qué no crear 200 nuevos países? Hay que reírse, ya digo. Aunque se les escape el cuesco cuando hemos alcanzado el 27,9% de familias bajo el umbral de la pobreza y la EFTA ha desmentido que puedan admitir a la ansiada Catalonia. No venden ni un colín.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza.