4 de enero de 2017

Gracias de corazón

No sé cómo agradecerles a mi hermana y mi cuñado el inmenso favor que me han hecho al encontrar una ilusión para vivir. Os estoy muy agradecido. Gracias, de corazón. A partir de ahora voy a volver a escribir a las 06 de la mañana.
Y eso os lo debo a vosotros.
Sois un cielo. Os quiero
Me habéis dado un motivo para seguir viviendo. Gracias.

24 de diciembre de 2016

El 'efecto Forer' para gandules


El nuevo rey ha vuelto a recurrir al efecto forer, es decir a todos esos menudillos y polvorones que lo mismo valen para un roto o  un zurzido. A saber:  hemos de ser muy buenos y perseverar  en la solidaridad entre los ciudadanos, la unión de todos para superar los problemas y el apoyo unánime para corregir las desigualdadades, y bla, bla, bla. 

Efecto Forer en estado puro. El guia-burros que a nadie compromete y todos satisface  porque no dice nada, excepto que todos hemos de ser muy buenos y ayudar al prójimo. La solidaridad, vamos. Este discurso podía haberse sido escrito para los mandatarios ingleses, noruegos o italianos. Sólo hay que cortar y pegar. De hecho lo hacen. Corta y pega. Y encima cobran.


23 de diciembre de 2016

Una crítica literaria a mi obra

Como no tengo abuela cito a continuación la crítica que han hecho a mi ultimo libro.
Que conste que, según el crítico, su peor defecto es que es reiterativamente sexual. Cómo se nota que no ha leído las otras. En fin... Gracias de todas formas.

El narrador omnisciente, es un buen conocedor de los problemas del mundo contemporáneo. Tiene buena capacidad de síntesis, maneja el buen humor. En el trayecto narrativo, en especial por las ciento y pico de paginas, raya en el repetitivo tema sexual y de acciones por igual. La obra se vuelve muy reiterativa, cansa y se vuelve un tanto pesada su lectura. Mientras leía, me atreví a ponerla mentalmente en primera persona. No estaba mal. La resolución de los conflictos, se vuelven tediosos por cuanto la voz omnisciente, alarga demasiado las soluciones. Pese a todo, no se rompe con el hilo conductor. 

Sea como sea crea expectativa y la narración es fluida y llevada con un lenguaje(aunque a ratos muy crudo) muy aceptable. Ademas, asume sin contemplaciones, sin tapujos el desbroce del universo de las fantasías que todo mundo las tenemos. Roberto, un personaje inocenton, ,medio pureto, a la final admite ser y le gusta entrar en aquel fantasioso territorio, siempre y cuando aquello se asuma sin que cause dano a nadie y ni asi mismo. Muy entretenida la obra. Un cordial saludo a Antonio Marin. Tienes gran capacidad narrativa.

No te conozco, pero gracias. La próxima no tendrá tema sexual, ni amor ni zarandajas y sonajeros de este tipo. Ya he descubierto que el amor es una mierda y que lo que hacemos se sublimarlo en nuestra imaginación. El amor no existe: lo inventamos nosotros.