31 de julio de 2005

Pantorrillas y Elmer Batters

Está considerado uno de los principales fotógrafos fetichista de todos los tiempos. Un santón. Yo lo conocí a través de la revista Tacones Altos (versión cutre española de la legendaria Leg Show, que no sé si se sigue publicando en España), junto a Bernard Montorgueil, Sardax, Bill Ward, Eric Kroll, o Helmut Newton. Ahora me he encontrado algunas fotos suyas en Internet y las reproduzco aquí para deleite de aquellos compis que se reconocen fetichista como un servidor y que gustan vestir a la mujer antes que desnudarla, que de eso se trata y no de lamer los pies como creen algunos (algunos guarros). A uno los pies se la traen floja, nunca mejor dicho, si no están jugando con un zapato y se acompañan de medias con costura, fajas, faldas de tubo, medias de trejilla fina, miradas cómplices, sonrisas y juegos de seducción. O unas buenas pantorrillas, como las de la foto, que siempre han sido mi fetiche favorito. No es sólo el pie o el zapato, es la liturgia que lo rodea y que en el mundo anglosajón se conoce por "shoe dangling". La Academia Española de la Lengua todavía no se ha pronunciado al respeto, ni

tampoco sobre "shoejob" o "heeljob"; esa otra modalidad fetichista que tanto gusta a algunos otros y que consiste en masturbar con el zapato o el tacón hasta que se produce la corrida sobre él. Esta especialidad es muy jodida y no precisamente porque tu chica se niegue al asunto al considerarte un pervertido, que también, sino porque le manchas sus zapatos de Ferragamo y eso sí que no lo toleran. Bajo ningún concepto. Ellas son así de raras. De novios te permiten que te corras en el cine sobre su pañuelo Gucci o aceptan que quieras verla follar con su mejor amiga mientras tú te masturbas sentado en una butaca. Eso tiene un pase, pero de lo de correrte sobre sus zapatos "Manolo Blahnik" una vez casados, nada de nada. Antes muerta que sencilla, digo, que corrida en sus "manolos", por lo que se recomienda a los usuarios de esta disciplina que antes de la función avisen a su chica si no quieren morir en el empeño. Pero es que correrse sobre unos zapatos de mercadillo no tiene fuste, es una ordinariez. Tienen que ser zapatos caros. Y cuanto más caros mejor.

30 de julio de 2005

Farruquito

A Farruquito, el afamado bailaor que se saltó un semáforo, atropelló a un peatón y se dio a la fuga porque conducía sin carné, ha sido condenado a 16 meses de cárcel y no irá a la cárcel al no tener antecedentes. Barato. Le ha salido la juerga muy barata. Puedes ir a toda hostia por la carretera sin carné de conducir y sin seguro, atropellar a un inocente en un paso de cebra, darte a la fuga, mentir y reconocer el delito a los seis meses (una vez que te han pillado) y no vas a la cárcel porque te salvas con pagar una multa. Bonito ejemplo para los niños. Cómo van a explicar esta sentencia en los colegios, en las clases de seguridad vial. ¿Qué van a contestar cuando los niños pregunten? El tal Farruquito declaró hace poco que él es una buena persona. Eso nadie lo duda. Yo también soy muy buena persona, pero si atropello y mato a un hijo de Farruquito no sé qué hubiera pasado. Aquí no se trata de ser o no buena persona,
sino de hacer Justicia y que la ley sea igual para todos. Porque estoy seguro que el peatón atropellado también era una buena persona y aquí no nos vamos a poner a pesar en una balanza quién era más buena persona, sino quién ha incumplido la ley que se supone que es igual para todos. El periodista Amilibia también era una buena persona pero cuando tras un accidente de tráfico se calentó en la discusión, sacó una pistola de la guantera y le pegó un tiro al otro conductor, pagó con la cárcel el delito y nadie le tomó en consideración que fuera una buena persona o que fuera borracho. Yo soy una buena persona, pero cuando me he equivocado he pagado las consecuencias del error y no me han perdona el desliz porque sepa bailar. Oye, que como bailo muy bien te voy a pagar la deuda un día de estos sobre un tablao. Todos somos buenas personas y responsables de nuestros actos, ¿por qué Farruquito no lo es?

29 de julio de 2005

Armas y hambre


En Níger las madres están alimentando a sus hijos con hojas de los árboles mientras el ganado se muere de inanición, debido a la sequía, las plagas de langostas y la miseria endémica de esta zona de África donde tres millones de personas se encuentran en grave riesgo de hambruna. No es que no tengan para comprarse un televisor, que es en lo que Europa se considera que es pobreza, sino que no tienen para comer una comida normal y se alimentan con hojas de los árboles. Como las jirafas. Según un informe de la ONU la hambruna en este pequeño país se acababa con el dinero que se gasta en el mundo en armas en sólo 20 minutos. Y en cosméticos en una hora, añadiría yo. Aunque la solución no pase, como le he leído a algunos listos con mucha insistencia, porque la Iglesia venda
sus bienes y obras de arte para que se pueda enviar ese dinero a los países pobres, porque como decía un comunista italiano mirando la Capilla Sixtina, si la vendemos la compra un millonario que lo hace desaparecer del publico, los pobres se comen ese dinero en unos días, siguen teniendo hambre y todos los demás nos quedamos sin las obras de Miguel Ángel. Es como echarle una limosna a un pobre en la puerta de la iglesia: sólo mantienes la pobreza, no la corriges ni palias. No, no se trata de vender los bienes de la iglesia, sino de que se apruebe la Tasa Tobin o se imponga un impuesto a la venta de armas, por ejemplo, que gestione un organismo internacional y que ese dinero vaya a estos países pobres. Esa venta de armas a la que precisamente Zapatero se ha referido para que se le puedan vender a China. Aunque se le ha olvidad pedir que se pague el impuesto correspondiente por esa transacción. Pero es comprensible. Estaría preocupado aliando civilizaciones por el procedimiento de venderles armas. Un despiste lo tiene cualquiera.

Moda: Medias 'shoejob/heeljob'

Preciosas medias "shoejob" con costuras (en la foto no se ven) que te permitirán mantener tu estilo sin descomponer la figura, pues su estilizada línea le dará a tus piernas una singular sensualidad que te ayudará a convertirte en una voluptuosa mujer que encandilará a los hombres. Tu chico caerá rendido ante tu belleza, tu estilizada figura y la seguridad de tu caminar, pero sobre todo, porque conseguirás dar la impresión de que te mantienes firme en tus propósitos y segura de ti misma al saberte hermosa y deseada.