24 de enero de 2016

Piojos y ladillas

La señora Villalobos, diputada del PP y suegra oficial de España para más señas y espantajos, nos advirtió el otro día que no le importa que los nuevos diputados de Podemos luzcan rastas, ‘si van libres de piojos’. Es comprensible. A mí tampoco me importa que ella señoreé cardado siempre que vaya libre de ladillas. En la cabeza también, sí.

Una cuestión es ser zopenco y otra marrano pues estos nuevos chicos no son atildados hispter con gafas y barbita, émulos de los bohemios americanos que crearon esta subcultura en los años 40/50 y que ahora lee mucho a Jack Kerouac y ve pelis como Howl (es decir, los esnob gilipollas de toda la vida), sino más bien zangolotinos con rastas y coleta, muy suyos en lo suyo, como García Márquez cuando recogió el Nobel con guayabera, porque para ellos su escaño es su Nobel y sus 15 minutos de fama.

Su líder, el Supremo, está siendo investigados por presunto fraude de financiación extranjera (el PSOE se financió del Billy Brant alemán y el PCE de los comunistas soviéticos), así que esto parece tan grave como el ‘spanish chanchullo’de los 13 directivos de Acuamed que han sido detenidos por fraude y que parece que lucen margaritas en el ojal de Celia Villalobos.

En cuestión de pelos....
Esta empresa estatal (no privada), ha construido el nuevo Paseo Ribereño y aunque algunos han salido con aquello de «ya lo decía yo», el cambalache viene de 2007, cuando Zapatero y sus desoladoras. Salpica a 3 ministros del PSOE y 2 del PP. El miércoles esperábamos noticias en esta España quejumbrosa y mala puta que ya nos pregunta

¿para esto queríais el agua los murcianos?

Es el mayor perjuicio que han ocasionado estos hampones empleados públicos de una empresa del Estado, como las antiguas cajas quebradas, mientras los antisistema vienen y apoyan el sistema/sistema nacionalista catalán para elevar a los altares a un puritano fervoroso que quiere «echar a los invasores» que están pagando sus deudas con el FLA. Y ya veremos que dicen los listos que pretendían que ellos se sintieran cómodos en España. Y con los dineros en Andorra.

Porque los burguesitos nacionalistas se van a sentir ‘muy cómodos’ con la caverna reaccionaria de la izquierda que quiere volver a la selva para coger cocos sostenibles, etiquetados en catalán y regados con el agua del delta. Hasta ahora contaban con que España no iba a consentir pero me barrunto que los españoles están hartos y a pique de mandarlos a la independencia, es decir, a tomar por culo sapiens. Excepto un tal Sánchez.

Los demás no estamos para que unos pocos se sientan cómodos poniendo los pies encima de la mesa. Como nos advierte un prólogo de Esperando a Godot: ‘de nada sirve ya presumir de que se dispone de la filosofía que habrá de llevar a la humanidad a la meta soñada; que ya no hay nadie tan ingenuo que se crea el profeta, el filósofo o el político del futuro, esto es, que cada cual ha de buscar su salvación por su cuenta’.

Y nunca en manada, ni en tribus rastafari o hípster; ni en patrias alicatadas, añado yo. Pero algunos se ensueñan con castellers y caganets prietas las filas, mientras servidor acude presto a la farmacia a por lo de los piojos y las ladillas. Por si las moscas.

Columna publicada en el periódico El Mirador de Cieza. 

23 de enero de 2016

Podemos...pero no queremos


Son las 05.33 y hoy la prensa viene 'atacá' tras la renuncia de  de Rajoy y el anuncio de que Pablito Bananas, el Supremo de Podemos, quiere la vicepresidencia y seis ministerios para apoyar al socialista Pedro Sánchez. Entre ellos el de Defensa, Interior, Educación, Sanidad y Economía, es decir, los más importantes. Tonto no es, pero me temo que se ha ahorcado el seis doble porque eso no lo puede tragar un socialista que todavía se considere obrero o luche por los obreros. O sea Español y no esté por la labor de experimentos con plurinacionalidades.

Podemos ya se ha cargado a IU y ahora va a por el PSOE. Lo escribimos aquí y en El Mirador y nos llmaron de todo, menos bonito. Pues ahí tenéis el morlaco y ahora a torearlo si tenéis cintura. 

El otro día venía en un periódico regional un artículo de dos izquierdistas de pro, de la vieja escuela, que han luchado toda la vida en Murcia  por la democracia y la libertad. Y lo dejaban bien claro: "Podemos...pero no queremos". No tiene desperdicio porque son dos personajes de izquierdas muy honrados y respetables como Víctor Meseguer al que conozco y que, si no recuerdo, mal dirigió la UGT regional hace muchos años, cuando yo trabaja en

la Opinión de Murcia y vivía en la c/ Santa Teresa.

Pablito está jugando con Sánchez, con sus ansias de ser presidente a toda costa y el invento le va a salir rana. Hasta El País se ha echado las manos a la cabeza en su editorial de esta mañana, aunque también acusa a Rajoy por no ponerle una pistola en la nuca a los demás pàra que lo voten como presidente.  Estos del País son tan tontos como parecen. No hay martingalas. Son así de cerriles obsesos.

Lo único que une a los partidos de la oposición es su desprecio al PP y con eso no se comulga ni se va a misa. Eso dura unos cuantos meses y luego a Sánchez lo dejarían caer porque estaría secuestrado como ya lo estuvieron González y Aznar, pero por un moderado nacionalista como Pujol. Este quiere la revolución boliviarana chavista en Europa que es como ponerle al Santo Cristo un par de pistolas.

Tiene que haber un proyecto común y ni lo hay ni lo habrá,  porque Pablito Bananas ya lo ha dejado bien claro: lo suyo es la democracia bolivariana y por eso quiere también la TV pública para hacer de las suyas: otro "hola vicepresidente" como Chávez. Pero esto es Europa, Pablito, y aquí no puedes secuestrar a los medios de comunicación privados porque salta la Merkel como ya ha hecho  con Polonía por los mismos motivos, por los mismos extremos, aunque por la derecha, por la extrema derecha.  Menos mal que estamos en Europa y ahora me explico por qué la extrema izquierda no quería que entráramos en el club: Europa no permitiría jamás una tiranía comunista como en Cuba o Venezuela.

Podemos es un partido de la pequeña burguesía, en la que si tienen un obrero lo tendrán conservado en una vitrina. Todas las revoluciones fascistas  la ha protagonizado las clases medias, la pequeña burguesía que en España ha perdido sus pluses y sus extras.  Sus privilegios. Y quieren recuperarlos, claro está. También son unos listos.

No lo harán, pero dada la difícil situación de ingobernabilidad lo sensato sería ir a unas nuevas elecciones. Y no pasa nada. O un Gobierno provisional dirigido por Ribera, con dos vicepresidencias: una para el PSOE y la otra para el PP.  Así conseguimos estabilidad (entre los tres suman el 70% de los votos no independentista), se harían las reformas que hay que hacer,  tanto la electoral, como las que quedan pendientes y en las que están de acuerdo los tres, aunque algunos con reparos. Y  una vez hechas, a los dos años, se acaba la legislatura,  para ir a otras nuevas elecciones. Eso sería lo sensato en un país normal, pero es Spain, oye, y aquí sólo prima el odio. Gana el menos odiado.

Esto lo tenía que haber escrito en la columna que aparecerá esta mañana en El Mirador, pero es lo que tiene escribir una vez a la semana y entregar el artículo los miércoles:  cuando la gente lo lee ya está anticuado. Pero es lo que hay. Por eso queda el blog para los aconteceres diarios, para las urgencias. Son las 5:51 y este artículo me ha salido de un tirón. Ahora tendría que buscar las fotos, etc, etc, pero prefiero asomarme a mi serviola y ver la luna que creo que toca llena. Pero no se ve porque parece que está nublado y no hace frío. Raro invierno éste y no sólo en lo político.

PD.- Cosas más rara: Es la primera vez que no meto fotos de sexo o fetichistas. Se conoce que me estoy haciendo viejo. 

22 de enero de 2016

Sorrentino sin palomitas

Tengo pendiente de ver "La juventud", la última de Sorrentino,  pero estoy esperando a ver si encuentro palomitas pues en Cieza no las hay, como las antiguas, y sólo venden unos nuevas que saben a chuches.  Creo que en Lidel las hay, pero me pilla lejos.

Y también tengo miedo de que me decepcione y no esté a la altura de su obra maestra "La gran belleza". No he leído la crítica, antes de verla, como hago siempre para no dejarme influenciar, para tener criterio propio, así que no sé qué  tal la han tratado los críticos.

Y además creo que quieren prohibir las palomitas en el cine. Y razón no le falta al hombre pues el "ñan ñan" distrae, aunque cuando estás metido en la peli no te saca de ella ni el olor del sudor de un vecino de butaca, que también los hay. Como nos pongamos así no va a ir nadie al cine.

Por eso las veo sólo y con la pistola en la mano, por si alguien entra poder despacharlo.

21 de enero de 2016

Seguimos....

Forges en El País
Cada día me miro en el espejo y veo mi autorretrato (selfie para los listos). Supongo que es lo mismo que ven los demás, pero tengo que preguntarle a Forges por qué no todos somos iguales (de guapos). Por qué yo tengo la nariz rota (de un balonazo) y otros no.

Qué bonita es la demagogia forgiana con banqueros con chistera y empresarios con gafas negras, a lo Matias Prats. Qué simple y fácil es la vida para Forges: unos son muy buenos y otros muy malos. El Forges este es más simple que la tecnología de un botijo y publica  para gustarle a la mayoría. Esta mañana no estoy de humor. Todavía no ha amanecido, pero esto cansado. He escrito mucho, corregido más todavía y veo que todavía quede mucho trecho.

Aunque una vez corregido lo que ha merecido la  pena del libro experimental que osadamente me atreví a escribir aquí este verano a bote pronto, a vuela pluma, tal y como suelo hacer y hacen todos los que se dedican a esto, ha llegado el momento de seguir. He corregido mucho, he desechado mucho, me he quedado con poco pero lo que se queda me vale. Para seguir.

La mayor parte de lo escrito eran tonterías pero entre ellas, he encontrado algunas perlas. Siempre ocurre así. Las novelas son el resultado de borrar, tachar, releer, borrar, volver a escribir, parar, volver a empezar...  Y borrar las tonterías, aunque aquí he dejado cosas que no me aprovechan,  lo  que no me vale para la novela.

Lo bueno, lo que vale, lo que va a figurar está a buen recaudo porque, como es natural, no quiero que me copien o que alguien lo lea o guarde y cuando publique la novela ya lo sepa todo el mundo y no le interese a nadie. Aquí sólo he dejado lo que generalmente se borra y nunca más te acuerdas. Lo dejo por

romanticismo porque después de todo ya lo publique y no tiene importancia pues fue un experimento que no ha estado nada mal porque al saber que te leen de inmediato te esfuerzas más y  pareces más perspicuo. Cuando escribes para ti ganduleas un poco.

En cualquier caso la novela tiene atisbos de ser publicada, aunque todavía le falta mucho. Muchísimo. Ha cambiado todo el derrotero y hasta el cuaderno de bitácora;  han cambiado las protagonistas, los protagonistos, todas y todos, los electricistas y pianistos etc. Es de nueva planta y cocina, aunque con los ingredientes de antes. Y está casi encauzada. Lo que ocurre es que madrugar en invierno te cuesta más, pero lo estoy haciendo porque no hay otra forma de trabajar en esto (es un trabajo, aunque nadie se lo crea) que la de  disciplinarte y ponerte a escribir con ganas y sin ganas.

No sé en qué quedará. Es pronto. La última novela me llevó tres años y la primera cuatro, y en este plan. No hay prisa. Probablemente esta será la última,  si sale, pues hace años escribí dos que quemé porque eran muy malas. Pero fueron las que me sirvieron de práctica, de experiencia, para escribir las otras. Estoy cansado. Voy a echarme en el sillón de mi estudio. Estoy despierto desde las 5 de la madrugada. Y ya está amaneciendo.