10 de septiembre de 2008
Cómpreme usted este ramito (de misiles...)
El presidente Rodríguez Zapatero le ha encomendado a los 130 embajadores del Cuerpo Diplomático, que respondan a las críticas de los países extranjeros en relación con la situación económica; es decir, que desmientan al diario El País cuando publica que España tiene la tasa más alta de pobreza infantil de toda Europa. O que rectifiquen al ministro Solbes cuando asevera que el salario mínimo va a subir menos de lo previsto, según nos había anunciado el presidente, porque ya dicen
por ahí los encargados de la despensa, que una cosa es predicar y otra dar trigo, es decir, prometer y cumplir con la palabra dada.
Para eso hay que ser un caballero de los de antes, de los del apretón de manos y palabra cumplida, pero se conoce que eso es mamoneo de señoritos fascista y lo que mola es la hipocresía, el cinismo y el engaño, pues nos dijeron que nuestra economía campaba por la champions ligue y ahora parece que renqueamos en regional preferente. Otra medalla de chorizo para nuestro prohombre, nuestro capitán Trueno, con el que tras cinco años de gobierno, siempre gana el bueno. Los de siempre.
Aunque quizás lo que pretende el muchacho de León es dar pábulo en el exterior a las andanzas de nuestra ministra de Defensa, cuando en un posado de Vanity Fair, digo del Hola, digo de El País Semanal, se nos ha puesto maternal y nos ha ilustrado con su eminente y pedagógica clarividencia: "Soy pacifista y los ejércitos del siglo XXI también lo son". Esta primicia nos ha revelado la ministra Carmen Gila Chacón, entre potito y potito, mi mamá me ama.
Es cierto, y suponemos que la ministra está estudiando mandar a los militares a su casa para que ayuden en las labores domésticas y quizás coloque un contestador automático en el teléfono del Ministerio de Defensa que diga: "nos rendimos". No sé si es un chiste de Gila o lo ha propuesto Pepiño Pericles en su democrático blog, pero zanja por fin el belicoso asunto de la milicia ya que nunca habrá guerra. Por fin, gracias a Chacón Vanity Fair y al rojo justiciero, hemos conseguido la paz mundial. Con misiles Tomahawk, eso sí, que están ya comprados, pero para los desfiles, mayormente. Pa' lucirlos en el ojal.
8 de septiembre de 2008
La España cínica e hipócrita de toda la vida
"Nadie puede pretender que su verdad sea la única", le he oído decir a Adolfo Suárez en el vídeo que Victoria Prego ha elaborado para El Mundo. De eso hace 30 años, mientras que ayer mismo el autoproclamado como "rojo" y "justiciero de las mujeres", insultaba a los que no piensan como él, llamándolos cínicos e hipócritas pues se conoce que al muchacho le molesta que los demás no se cuadren en el primer tiempo
del saludo. Le viene de familia, de honras y capitanes.
Y tras los insultos conciliares por aquello de "aunar esfuerzos" y "unir lazos entrañables", añadió que con "su" memoria histórica sólo quiere cerrar heridas de hace 70 años, sólo 70 años, que no es nada, mientras ahorita mismo una anciana andaluza de 104 años tiene que esperar dos para recibir los beneficios de la Ley de Dependencia; la flamante ley social que el bienandante presidente del Gobierno se ha colgado en la solapa como una medalla y que más bien nos recuerda a la chapa de un chorizo a tenor de los resultados obtenidos y como muestra bien vale un botón, o eso dicen los expertos en estas lides y covachuelas. Además de haber conseguido medio millón más de parados en tan sólo un año. Está que se sale.
No me extraña, porque mientras nuestro prohombre busca el cadáver de Andreu Nin, camarada y "compañero del alma, compañero" (el del anarquista del POUM torturado y asesinado por los demócratas de izquierdas), los trabajadores pierden poder adquisitivo, como siempre, mientras los millonarios siguen forrándose, como siempre. Eso sí, el muchacho de izquierdas va a subir las pensiones mínimas un 6% (unos 40 euros mensuales de chocolate para el loro con una inflación del 5%). Y además quiere hacer justicia retrospectiva mientras la justicia que nos toca no sólo que tiene retrasos, atascos e incompetencias, sino que deja libre a pederastas y delincuentes, con pasaporte incluido en la remesa.
Este es el rojo justiciero que va por ahí con medallas de chapas de chorizo, ya digo, nuestro Capitán Trueno con el que siempre gana el bueno, y que aprueba leyes para proteger la costa mientras Pepiño Pericles, su "compañero del alma, compañero", se la pasa por el forro, la entrepierna y los cojones, ya puestos, pues se construye un ático a pie de costa en la isla de Arosa. Por tol morro. Chulo que es uno. Tienen bula, dispensa, regalía, gracia y fuero. Y además se permite llamar hipócritas al resto. Con dos cojones, sí, señor. Olé tus huevos. Y tu cinismo inmoral e hipócrita.
6 de septiembre de 2008
Los niños no se bajan de Internet
El 31% de los que navegan por Internet se creen los bulos o las noticias falsas que se prodigan por la red y, como es natural, la "prensa seria" le ha dado cuartel, espacio y letra bold a la noticia alardeando de ello, con la misma superioridad profesional con la que el médico se ríe del curandero, quizás por aquéllo de ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. O como se diga, que ahora no lo recuerdo y no tengo ganas de levantarme para consultarlo.
Pero no, no es menester levantarse porque con Internet puedo enterarme: Es "ver la paja ajena y no la viga en el propio" de autor desconocido, según veo. Pero a mí esa frase me suena de los evangelios, de las clases de religión en el colegio. Habrá que seguir buscando y entonces compruebo, es cierto, que la frase
está en Mateo 7,1-3 y que está en los evangelios. Es de Jesucristo. Así que los listos del papel tienen razón: en la red hay mucha falsedad e ignorancia, mucha, aunque todavía no se ha llegado a los límites de la prensa del corazón, ni de algunos periódicos que mienten a sus lectores o desinforman.
Porque en Internet hay de todo, como ocurre en todos los oficios y en todas las familias, pues es una plaza pública con muchos escaparates y depende de cada uno dónde entra o que lee o consulta. Exactamente igual que ocurre en la denominada prensa seria donde también hay bulos, errores y mentiras, y donde además se dan palos entre ellos y todavía recordamos los que se han dado El País y el Mundo. O el ABC y la Razón, por poner algunos ejemplos. Muy poco ejemplares, aunque no sean de venta al público.
Y errores ni te cuento, moreno, porque hasta el Instituto Cervantes los tiene acreditados en su página web en un apartado titulado "morderse la lengua" donde nos podemos divertir con los errores de los técnicos en la materia, porque se conoce que en todos sitios cuecen habas, es cierto, y que al mejor escribano se le escapa un borrón. O un pedo, ya puestos.
5 de septiembre de 2008
Uhmm: cobrarán menos, pero podrán abortar
Un avispado lector anónimo de este blog me reprochaba anoche que hiciera bromas con la igualdad de la mujer, con aquello de pasar de estar gobernados por tontos a estar gobernados por tontas, porque, según me afea, existe una discriminación real en la sociedad sobre todo en cuanto a los salarios y la situación laboral entre el hombre y la mujer.Y tiene razón. Existe, pero resulta que los socialistas llevan ya gobernando cinco años y si ellos no hacen nada al respecto, uno tampoco puede hacer nada. ¿Acaso tengo yo más poder que Zapatero?... No puedo hacer nada, veo que ellos no hacen nada y por tanto
me despitorro. También lloro de vez en cuando, pero cada vez menos. Y si los sindicatos callan ante esta injusticia y no le organizan una huelga general al Gobierno, como le hicieron a Aznar, y consienten cómplices esa discriminación laboral entre la mujer y el hombre, yo tampoco puedo hacer nada ¿Acaso puedo convocar una huelga general para obligar al Gobierno?...
Así que me descojono de risa del Gobierno, de los sindicatos y de todo aquel que me pida peras. Porque no soy un olmo, por si alguien todavía no se ha percatado. Y entonces, las reclamaciones al maestro armero, es decir, al que cobra de nuestro dinero para solucionar esta discriminación. Porque cobrar por no trabajar creo que es delito. O no es delito, pero tiene delito.
Aunque quizás ellas puedan consolarse de semejante tropelía, porque no van a ganar lo mismo que los hombres, es cierto, pero si van a lograr que puedan abortar libremente, pese a que hay máquinas de condones por las calles abiertas las 24 horas del día, y cuando suele ser los tíos los que exijen "sin condón" porque con él pierden sensibilidad en la polla. Todo sea por complacer al macho. Allá ellas si se conforman con el caramelito, pero conmigo que no cuenten: no convoco huelgas generales. Otra vez será.
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