Así que hay que escribir de seguido, del tirón, lo que se te ocurra sin volver la vista atrás, y por eso a mi me sale una narración con el personaje de mi novela; un madurito que descubre que es impotente y se siente muy feliz. Y, ¿a cuento de qué viene esto?...
Pues no lo sé, a ver si me acuerdo, pero es que me he distraído pues ha llamado poderosamente la atención un tuir de Rosa Maríaa Artal (la atención siempre llama poderosamente porque es como la suegra del lenguaje), digo y decía, que ha llamado mi atención un comentario tuitero de una periodista que ha trabajado años en TVE y que ahora se ha afiliado a Podemos. Nada que objetar excepto que esta chica tiene problemas de ego. Siempre me he preguntado al ver en mi telediario (TL) a un periodista, si sigue con aquella puta jovencita por la que me quitaron el puesto en TVE. Lo traduzco. Cuando veo en mi telediario a un determinado periodista, me pregunto siempre si sigue con aquella puta jovencita con la que me quitaron el puesto.
Y eso que tiene estudios (yo no tengo ni el certificado de estudios primarios), lo que nos revela el porqué de que la Educación esté tan mal en España y por qué Pablito Bananas ha conseguido 9 matrículas muy malas pues proceden de una muy mala enseñanza pública, como ellos mismos denuncian para exigir más dinero. Si hubiera enseñanza pública de calidad no
habría 9 matriculas, te lo aseguro. A mi me expulsaron y a este prímula lo dejaron y laurearon... En fin...
Pero Rosa María Artal es redactora de informativos y no sabe redactar... Lógico que haya terminado en Podemos donde la mediocridad es un valor. La segunda en la frente consiste en que la eminente periodista cae en el más envilecido machismo al suponer que la que le ha quitado el puesto es "una puta", claro, cómo no. Tiene que ser puta para que a ella, oh excelsa redactora, la hayan quitado de SU telediario. Nótese que es suyo, de nadie más, ni de los españoles que lo pagan. SU telediario. Estos populistas arramblan con todo y lo hacen suyos hasta los telediarios.
Lo bueno que tiene Podemos es que está sacando toda la podredumbre que se escondía tras el alicatado, todo el rencor y odio habitual en los mediocres que no soportan que los releven por mujeres que tienen que ser putas para sustituirlas a ellas. A lo mejor es puta, no lo sé, pero de ser cierto una señora se lo calla y se va discretamente del trabajo. Ella no.
Y así de mal está la información, el solar patrio y la educación de esos que oyeron a esta joya. No me extraña que anden por Cataluña quemando contenedores. La burricie es contagiosa. La menda ha sacado lo peor de los cafres machistas que suelen decir: esa no me quiere, luego es puta. Exactamente el mismo argumento que ha utilizado ella: me ha sustituido y no es mejor que yo, así que lo ha conseguido porque es puta, de donde se trasvina que en este corral llamado España sigue postrado en lo mejorcito de su historia.

Ay, ay, ay, no pares, no pares, cariño; qué arte tienes para esto, ay, ay, ay. Y más ays. Muchos. Y gemidos y suspiros para que no se desanime, la pobre y no le entre una depresión. Aunque hay que saber fingir muy bien y esta treta la aprendes después de observar la maestría de ellas en el arte de fingir orgasmos, que es un arte tal y como ha sido recogido en los libros de historia..
Te gusta, verdad, cariño, te puede preguntar ella. Mucho, una barbaridad, no pares por favor, le debes contestar aunque quieras que pare y no precisamente por el dolor ni por el hecho de estar doblado sobre sus muslos mientras su madre trajinaba por la casa, sino porque te aburres con ella. No saben hacerlo, no tienen gracia ni nada. Unas sosas. No suelen tener garbo para zurrar el culo.
Así que mientras lo hace tú te puedes poner a cavilar sobre los pantalones que te acabas de comprar porque te pueden estar estrechos y así pasas el rato, mientras sigues fingiendo, ay, ay, y ay, cómo me gusta, cielo, qué bien lo haces. Es que algunas no tienen salero pa azotarte el culo pues eso es un arte magistral y muy pocas saben hacerlo para ponerte la polla dura y conseguir incluso que te corras mientras lo hace. Sin tocarte, sólo con el roce de sus muslos en tu pirindola. Pero no saben. Y te da corte denunciarlas al Colegio Oficial de Amas porque puedes herir sus sentimientos.
Por eso no me he casado, sabe usted. No tengo ganas de pasarme el resto de mi vida fingiendo y con denuncias al colegio. Es muy sufrido, pero es que ya no quedan Amas auténticas y la mayoría no pasan ni los controles de calidad. Te venden cualquier cosa y cuela, pero los verdaderos consumidores sabemos que el productos está deteriorado. Y no es cuestión de denunciarlo a la organización de Consumidores porque te pueden notar raro, sabe usted. Y que no te entiendan aunque hables el mismo idioma.
Y eso que no he confesado nunca que ya no me masturbo ni nada, aunque ando más salido que un pico esquina. Cosas veredes, sí, porque yo que he sido un masturbador compulsivo (aunque menos que Dali) ahora me siento más sensible, romántico y cariñoso. Debe ser cosa de la oxitocina, dopamina y demás ungüentos cerebrales que la castidad acumula en los testículos, es decir, en los huevos. Es como un suave y largo orgasmo femenino que no se corta abruptamente, como el otro, y te mantiene siempre excitado y entre suspiros de amor. Debe de tener razón una casada que reconoce que tras poner a su marido en castidad, ahora la adora y antes se daba la vuelta y se ponía a dormir tras el polvo. Así que esto que escribo es muy feminista, aunque ellas no se den cuenta. El varón se queda casto para darle más placer a la varona, a todos y todas, camaradas y camarados.

- Escribiendo esas cosas en el blog no vas a encontrar novia porque las mujeres huirán -me dijo el doctor García.
- Es que soy muy sincero y no quiero engañarlas. Así saben lo que se van a encontrar. Y luego no hay divorcio.
- No habrá boda porque huirán.
- Y no habrá divorcio porque se lo habré confesado antes.
- Si se lo confiesas huirá y no habrá boda ni divorcio.
- Pero es que si no le digo nada cuando se lo confiese es cuando se va a divorciar.
- Pero es que no la vas a encontrar y por tanto no se va a enterar ni se va a divorciar.
- No, porque si se casa es que ella lo acepta.
- Pero si lo sabe no te casas.
- Pero si me caso y lo sabe no hay divorcio.
- Pero es que no te vas a poder casar.
- Usted está empeñado en que no me case.
- No, lo que quiero es que te cases y no vuelvas.
Muy cruel el hombre, pero si se ha casado él se casa cualquiera, me dije. Y no volvi, y eso que no me he casado, pero yo le hago caso a Sartre que decía que hay que escribir de seguido. Y si tras leerlo no quieren casarse que se divorcien, aunque para eso han de estar casadas porque si no no pueden divorciarse. Al final va a tener razón el doctor, ya verás tú.
Por eso me imagino en un pub y veo a una chica jaquetona, morenaza con el pelo largo y un cuerpazo de esos de los que te mueres por arrodillarte para pegar tu cabeza a su entrepierna, es decir, a su coño vaquero. No importa que estés en su sitio público porque a ellas les gusta que todas sepan que estás loco por ellas. Les gusta presumir de lo loco que tienen a su chico para que las demás mujeres lo tengan claro y sepan que no hay nada que hacer, nada que rascar, nada que follar.
- Eres la mujer de mis sueños -le dices to' arrobao arrodillándote en el pub-, y quiero que me zurres el culo y me pongas un cinturón de castidad para adorarte más.
- ¿A ti es que no te gusta el fútbol? -te puede preguntar ella muy graciosa.
- A mi me gustas tú con esos brazos firmes y recios que soportan la fusta (o el cepillo, según) y me hacen adorarte y pegar mi cabeza a tu coño para sentirte plenamente.
Si en este punto de la confraternización y puesta en común, todavía no ha llamado a la policía es que le va el rollo, así que se aconseja que sigas ligando con ella, aunque esté rodeada por sus amigas. O por su madre:
- Me comía tus bragas sin sal ni na', a pelo, para tenerte dentro, muy dentro y sentirme tuyo, muy tuyo.
- ¿Qué tienes para ofrecerme?
- Antes tenía mucho pero ahora mismo poco porque ya no se me empina, ni empodera como a Pablito Bananas, pero he comprado un artilugio que te va a volver loca y no nos va a hacer falta ni negro mandingo ni nada.
Se lo confiesas como si estuvieras escribiendo al correr de la pluma, como aconsejaba Sartre, lo que ocurre con ese artilugio es que mientras ella siente mucho placer con la penetración tú no tienes roce al estar hueco y sigues excitado y en castidad, to loco por ella. No sientes el placer del roce, aunque sí el psicológico de penetrarla, pero sin orgasmo, hasta que ella goza y se corre pero tú nada, sigues casto, no te desparramas y sigues excitado y por tanto pendiente de ella. Y adorándola, según dicen. Pues eso. Lo dicen las mujeres que yo nunca he llegado a tal grado de retorcida perversión.

Luego criticaban a la Inquisición pero este instrumento de tortura, ideado por ellas para que estés casto, enamorado y que las adores, es retorcido y deliciosamente cruel, aunque a ellas se les moje el coño con él, con su penetración y se corran una y otra vez. Qué será lo próximo que inventen estas crueles chicas del siglo XXI, te puedes preguntar pasando mucho de Sartre.
Son las 06: 32 de la madrugada y creo que Sartre se equivoca y no hay que escribir al correr de la pluma ya que te puedes quedar solterón, como siempre me han augurado los listos, porque como estas locuras no las corrija y acaben en el libro van a comprobar que no estoy loco. O al revés, que no recuerdo lo que dije en la entrevista del Mirador. Sí, que expongo mis locuras para que no se note que estoy loco.
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Jaquetona en jarras |
Son las 06: 45 y me voy sin leer la prensa porque esto va muy largo y estoy cansado. Y además no me explico cómo es posible que haya empezado hablando de Sartre y el existencialismo y haya terminado por la castidad, los azotes en el culo, las delicatessen perversiones y otras hierbas. No estoy bien de la cabeza, sabe usted. Pero sigo escribiendo al correr de la pluma, sin hacer frases, como recomendaba Sartre, Jan Pol sí.
Buenas noches y buena suerte
Agenda: Comprar helado, si han venido (Dia) Caminata con mi hermanica a las 09:30. He dejado de fumar.